Los intereses del triunvirato
Discusiones e irregularidades
A repartirse el pastel electoral
En los anuncios comerciales del Movimiento de Regeneración Nacional y en las redes sociales de muchos de sus dirigentes se repite hasta el cansancio que en Morena se conducen básicamente por tres principios: “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”. El sábado pasado, durante una reunión del Consejo Estatal de ese partido, Sergio Serrano Soriano, dirigente local –por lo menos en el organigrama– no tuvo ningún problema en violar los postulados frente a más de 50 consejeros.
La sesión, que se llevó a cabo en uno de los salones del hotel Real Plaza, comenzó mal y acabó igual o peor. A los consejeros se les citó a las 12 de la tarde para que comenzaran con el registro y fueran tomando su lugar para iniciar exactamente dos horas después. El primer conflicto se presentó cuando el diputado Jesús Cardona Mireles quiso que le permitieran la entrada al lugar escudado en la resolución del Tribunal Electoral que ordena que se le restituyan sus derechos como miembro de Morena.
La presidenta del Consejo, María Luisa Veloz, le negó el acceso aduciendo que ella no había sido notificada formalmente. Ya con el colmillo afilado por los casi dos años como legislador, Cardona Mireles exigió que se le dieran por escrito los motivos por los cuales se le impedía ingresar a la reunión. A mano le escribieron el documento y lo pasaron a revisión para que el triunvirato de facto que controla al Morena en San Luis, conformado por Sergio Serrano, María Luisa Veloz y Gabino Morales, le dieran el visto bueno.
Cuando le entregaron el papel al diputado para que se regresara a su casa, él le pidió a María Luisa Veloz que le añadiera un párrafo para dejar constancia que tuvo a la vista la sentencia del Tribunal Electoral, pero que no lo aceptaba. Acto seguido la consejera se negó a darle el documento, un grupo de consejeros testigos de lo sucedido elaboraron un escrito, lo firmaron entre ellos y se lo ofrecieron a Cardona Mireles para que tuviera cómo comprobar que se le prohibió participar en el evento.
De 70 consejeros, únicamente acudieron 51; aunque, en realidad, válidamente sólo debieron ser 49, ya que los dos restantes llegaron después de la hora de registro, casi hasta las tres de la tarde; sin embargo, se les permitió la entrada, junto a los siete enlaces distritales cuya presencia se justificó con el argumento de que eran “invitados especiales”, lo cual generó molestia entre algunos militantes.
Otra discusión se desató cuando los consejeros notaron que el orden del día de la sesión había sido modificado para incluir la aprobación de un reglamento para el desarrollo de la sesión el cual había sido elaborado al vapor y cuyo contenido era desconocido por la mayoría. Por eso, consideraron que se trataba de un acto para impedir que se llegara a acuerdos en el tema de las candidaturas de cara a la elección del 2018.
Ya entrados en irregularidades, el dirigente estatal de Morena, Sergio Serrano, hizo uso de la voz para reprocharle a ciertos consejeros que asistieron al Consejo Nacional en mayo pasado, que hubieran balconeado la existencia de un contrato de arrendamiento del inmueble donde se ubican sus oficinas cuyo propietario es hermano de María Luisa Veloz, así como el hecho de que se hubieran facturado varios miles de pesos de pintura en el negocio del propio Serrano o que, en su momento, varios militantes cobraran doble sueldo en la delegación Azcapotzalco y el partido.
Todo lo anterior fue revelado por La Jornada San Luis en octubre de 2016 bajo el título “Cúpula de Morena en San Luis beneficia a familiares y amigos” y se anexó la documentación correspondiente; no obstante, ante los 51 consejeros de Morena, Serrano Soriano aseguró que se trataba de calumnias y que no existía ninguna factura para comprobar lo contrario, según se puede escuchar en un audio en poder de este medio.
“Las nóminas, las facturas donde se ha comprado pintura en mi negocio, yo tengo dos negocios, uno que se llama De Todo para el Pintor, porque se investigó por, por no sé quién (indaudible) en ninguno de esos dos hay ninguna factura (inaudible) de Morena (…) si no se tienen pruebas y se vienen a afirmar esas cosas aquí, son calumnias”.
Una consejera puso en evidencia las mentiras de Serrano con un documento en el que él mismo reconocía la compra y el supuesto uso que se le había dado a la pintura y a trabajos de mantenimiento autoasignados a sus tiendas. De acuerdo con varios testimonios, luego de esa intervención le cambió el semblante a Serrano, quien seguramente, mientras era exhibido, pensó que la tierra, en eso de tragarse a los humanos, obra con una censurable falta de oportunidad*
En la página oficial de Morena San Luis Potosí ya no es posible consultar la relación de “Informes de la aplicación presupuestal” de octubre de 2015, fecha en la cual Sergio Serrano Soriano asumió la dirigencia estatal de Morena y facturó en su propio negocio conocido con la razón social: Servicios Anticorrosivos de San Luis S de RL de CV o el nombre comercial “De Todo para el Pintor”, la cantidad de 46 mil 400 pesos bajo el concepto “trabajos de mantenimiento”.
Si no hay nada que esconder y se trata de simples “calumnias”, ¿por qué se eliminó el documento?
Este sábado se volverán a juntar los consejeros para discutir cómo se repartirá el pastel electoral. ¿Se impondrán los intereses del triunvirato? Para asegurar que sus allegados obtengan una rebanada, Sergio Serrano hizo un llamado a la unidad apelando a la figura de Andrés Manuel López Obrador y les dijo: sí, nos caemos mal, así es, si al menos pudiéramos unirnos en el proceso electoral que viene, por el bien de AMLO y, de hacerlo, ganar la presidencia”.
(Redacción: Jaime Nava)
*Fragmento de La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona (1978)






