La madrugada de ayer, hombres armados dispararon contra un grupo de personas en un terreno ubicado en las calles Arsénico y Antimonio en la colonia Morales, que estaba habilitado como bar dedicado a la venta de micheladas. Producto de la agresión perdieron la vida dos personas y ocho más resultaron lesionadas.
Este hecho sólo es parte de varios sucesos de inseguridad que se han presentado desde la llegada de Juan Manuel Carreras López al gobierno del estado, y a pesar de que las propias autoridades estatales descartan focos rojos, el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) coloca a San Luis Potosí en el quinto lugar del país en ejecuciones relacionadas con el crimen organizado, además de un incremento de 8 por ciento en los homicidios con arma de fuego.
En cuanto a los hechos de la madrugada del domingo, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que una de las primeras líneas de investigación es que un vehículo arribó al mencionado lugar y desde éste los sujetos dispararon varias veces con armas de grueso calibre. Al acudir elementos de diversas corporaciones, encontraron diez personas lesionadas, quienes fueron identificadas como José de 23 años, José Antonio de 19, Luis Gerardo de 15, Francisco Javier de 23, Víctor Alejandro de 27, Nohemí de 15, Diana Guadalupe de 23, Ilse Guadalupe de 17, Raúl de 21 y Juan de Dios de 23 años, mismas que fueron trasladadas al Hospital Central a recibir atención médica, y allí fallecieron Raúl, quien tenía una herida en el tórax; y Juan de Dios, con una herida en la cabeza.
Creciente inseguridad
Hacia la mitad del sexenio de Fernando Toranzo Fernández se presentó un crecimiento mayúsculo de inseguridad en el estado, que estaba “encapsulada” en la Huasteca, pero que al dejarla crecer y extenderse llegó a otras zonas, entre ellas el centro del estado, donde por lo menos durante un lapso de un par de meses se respiraba un ambiente de intranquilidad con frecuentes balaceras, robos, secuestros, extorsiones.
Hacia el final de la administración torancista se vivió una relativa calma, pero estos problemas se han agravado con el cambio de gobierno, con problemas de inseguridad que van creciendo, sobre todo en el área metropolitana, donde cada vez se dan más casos de robos, levantones, riñas, y balaceras que cobran victimas, principalmente jóvenes que han sido ejecutados en la vía pública.
En constantes entrevistas, el gobernador asegura que a pesar de los sucesos sangrientos que ha habido, la entidad potosina “está en los mejores lugares en todo el país en materia de seguridad y se seguirá trabajando para reducir los niveles de inseguridad que hay en el estado”. Asimismo, ha culpado a otras entidades sobre la inseguridad que hay en el estado. A pesar de ello, su propio secretario de seguridad, Arturo Gutiérrez García, ha reconocido que sí hay un crecimiento en la incidencia delictiva, aunque no ha sido “tan grande” como en otros años, pero la ola de violencia que se ha registrado recientemente en San Luis Potosí es principalmente por secuestros, extorsiones e incidentes como riñas con armas de fuego, aunque no descarta situaciones que tengan que ver con el crimen organizado.
La Huasteca sigue siendo el principal foco rojo
Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), la mayor incidencia de los delitos por zona geográfica se registra en el centro del estado con 57 por ciento de los delitos, seguida de la región Huasteca con 31 por ciento, el Altiplano con siete por ciento, y la Zona Media con cinco por ciento. entre los 10 municipios con más hechos delictivos destacan, en primer lugar San Luis Potosí, seguido de Soledad de Graciano Sánchez, Tamazunchale, Xilitla, Tamuín, Mexquitic de Carmona, Cerritos, Matehuala y Ciudad del Maíz; además las rutas del tráfico de drogas tienen mayor presencia en la región del Altiplano, la Huasteca y la Zona Media, en tanto que la ruta de inmigrantes se presenta más en el centro del estado, donde también los migrantes son víctimas de delitos como robos y extorsiones que llegan a terminar con su vida.
Para analistas en materia de seguridad, Carreras López debe atender con urgencia la zona Huasteca, donde “el cáncer” de la inseguridad sigue presente, y aunque se ha tratado de evitar ya está llegando a otras regiones del estado, entre ellas la capital; ya son comunes los secuestros, ejecuciones, feminicidios, balaceras y extorsiones que se extienden por toda la zona.
Cabe destacar que en los últimos meses se han registrado diversos secuestros y asesinatos en la Huasteca; en Ébano, la delincuencia organizada está presente; al igual que en Tamuín y Ciudad Valles, hay indicadores de mujeres desaparecidas, otras que fueron raptadas y posteriormente aparecieron sin vida; mientras que en la capital las balaceras y riñas siguen en aumento, esto aunado al incremento de robos a negocios y transeúntes.





