Alejandro Alegría
Ante una mayor aversión al riesgo debido a la tensión en Medio Oriente, el tipo de cambio inició la jornada en 17.51 pesos por dólar, lo que se tradujo en una depreciación de 0.51 por ciento respecto al cierre del jueves.
Al cierre de la semana, los mercados también observan un desempeño negativo, debido a la presión en tecnología y semiconductores.
“El tipo de cambio presenta un movimiento alcista acelerado ante la persistencia de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, lo que ha elevado el nerviosismo entre los inversores e impulsado la prima de riesgo sobre los activos con mayor exposición al riesgo”, señalaron analistas de Monex.
La moneda mexicana perdió 9 centavos frente al dólar al comenzar la última sesión de la semana, por lo que cedió parte de las ganancias semanales observadas.
De concluir en el mismo nivel, el peso observaría una depreciación de 0.22 por ciento frente al cierre del viernes pasado, que fue de 17.49. Mientras que respecto a junio, cuando terminó en 17.49 pesos por dólar, la moneda local se depreciaría 0.11 por ciento.
No obstante, la moneda mantendría parte de sus ganancias frente al dólar en comparación con el cierre de 2025, cuando se situó en 18 pesos, lo que representa una apreciación acumulada de 2.72 por ciento.
El principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), el S&P/BMV IPC, se ubicó en 66 mil 519 puntos, lo que significó un avance de 0.25 por ciento o casi 163 puntos frente al cierre del jueves.
No obstante, los futuros de los índices bursátiles en Estados Unidos presentan retrocesos. El S&P 500 retrocedió 0.9 por ciento, el Nasdaq 100 cedió 1.9 por ciento y el del Dow Jones bajó 0.5 por ciento.
“El movimiento se da tras la presentación de un nuevo modelo chino de inteligencia artificial con capacidades comparables a las principales ofertas estadunidenses, lo que reavivó la cautela sobre la demanda futura de capacidad de cómputo”, señaló Actinver.
Analistas de Banamex comentaron que este desempeño se explica por la venta masiva de emisoras de semiconductores. “Esta presión responde al elevado gasto e inversión destinados al desarrollo de inteligencia artificial y las dudas respecto a la capacidad de mantener elevadas utilidades, a pesar de que la temporada de reportes corporativos ha tenido un sesgo positivo”, indicaron.
Los mercados europeos y asiáticos también se contagiaron del nerviosismo generado por el sector de semiconductores. El Stoxx 600 cayó 0.6 por ciento, el Ftse 100 retrocedió 0.1 por ciento, mientras que el Nikkei registró una fuerte caída de 4.03 por ciento.





