Edar H. Clemente
Cientos de transmigrantes procedentes de Estados Unidos y con destino a Centroamérica pasan hasta diez días en espera de cruzar la frontera México-Guatemala debido a la saturación y la lentitud en los procesos de salida en el Puente Internacional Talismán y Rodolfo Robles 2 en Suchiate.
La fila de unos 500 vehículos cargados con diversos productos alcanzaba los tres kilómetros sobre la carretera internacional Tapachula-Talismán, incluso en los acotamientos de los dos sentidos de la vía, hacia el puerto fronterizo de Talismán, en el municipio de Tuxtla Chico, Chiapas.
El problema radica en que cuando cruzan de Estados Unidos a México pagan los debidos impuestos de acuerdo al vehículo y la carga, ahí les expiden el pedimento vehicular, oficio de tránsito y salida con validez de 10 días, una vez pasado ese tiempo se ven obligados a pagar infracciones en las aduanas por donde salen del país.
“Desde el viernes estamos aquí y mira que cola hay, tal vez vamos a salir la otra semana. Ya estamos desesperados, cansados de tanta cosa que se vive en este lugar” expresó uno de los afectados que aguardaba en la frontera.
Walter López es un guatemalteco con ciudadanía norteamericana que partió de Washington, DC, y busca llegar antes de Navidad ya que transporta dos vehículos que le pidió un primo y diversos artículos de regalos para la familia.
Sin embargo, la burocracia hace muy lento el paso en la aduana y provoca corrupción, ya que denunció que les piden 200 dólares para adelantarlos en la fila y cruzarlos sin contratiempos.
“El único problema es el tráfico vehicular que hay, hay mucha acumulación de vehículos desde que uno sale de la frontera norte hasta la frontera sur”, abundó.
Agregó que de Washington a la frontera con México se hizo dos días, cruzar el país otros ocho y ahora lleva cuatro días atorado en la frontera sur y a punto que venza el plazo de su oficio de salida.
El transmigrante contó que en el trayecto sufren diversos tipos de extorsiones tanto del crimen organizado como de las propias corporaciones policiacas que se supone están para resguardarlos, denunció.
“Estoy como a la mitad de la fila y no se mueve. Por lo mismo que viene mucha gente y paga los 200 dólares, hay gente que ha venido hoy y ya está en Guatemala, aquí se le prioriza al que suelta dinero, eso no es justo”, insistió.





