María Elena Yrízar Arias

El 9 de julio pasado tuvo lugar en la capital potosina la asamblea estatal priísta, donde se dio a conocer que se realizaron 58 asambleas municipales de las que emergieron las primeras propuestas para la modernización del PRI en los rubros de rendición de cuentas y ética, visión de futuro, estatutos, programa de acción y declaración de principios. Así como en los comités municipales, se desarrollaron asambleas en sectores y organizaciones, en ambos órganos del partido se eligió también a los delegados nacionales que habrán de representar y defender las propuestas de la militancia priísta de San Luis Potosí que serán llevadas a la Asamblea Nacional.

En ese mismo acto, el gobernador Juan Manuel Carreras resaltó que el partido mantendrá la unidad demostrada durante la asamblea estatal, para ir con todo a la nacional. “Somos la mejor opción para el país, la responsable, la seria, la que está transformando al país con reformas estructurales”, se dijo orgulloso porque los priistas están dando la batalla en sus municipios y la están dando por San Luis Potosí, “estamos comenzando el proyecto, perfilamos nuestro país en estas asambleas, estamos fijando las bases para seguir transformando al país”. Es obvio que nadie habla mal de su partido.

Lo anterior, desde luego, es una práctica política muy bien estructurada y de muy buena fe. Pero, la realidad de las cosas es que cuando se concurre a una asamblea nacional, entre tantas personas y opiniones que se dan en las diversas mesas de discusión y análisis, la intención es desvirtuada por una triste realidad, porque en las mesas de discusión o de propuestas, las intervenciones son limitadas por el tiempo que se le concede a cada orador y por el número de participantes, ya que son inscritas infinidad de personas en cada temática; resulta muy difícil explayarse en decir qué es lo que efectivamente concluyeron en las asambleas de los  municipios potosinos o de la asamblea estatal.

La prueba de lo anterior la tenemos en un video que subió a su página del Facebook la diputada Martha Orta, quien en forma breve dijo al medio día de ayer, que estaba participando en la mesa deliberativa denominada “Cómo construir una relación entre la militancia y el PRI”, donde aseguro que “discutiremos cómo acercarse a la ciudadanía”. Aseguro la diputada que “ahora el PRI está atento a las demandas ciudadanas y trasparentar sus ejercicios para poder acercarse a la gente”. ¿Sera cierto? O hablará por sí misma o se referirá a los hechos de corrupción debidamente difundidos sobre el lavado de cuentas públicas potosinas, conocidos por los medios de comunicación, donde se supo el grado de cinismo con que operan en asociación delictiva algunos diputados del PRI, PAN, PRD y Verde Ecologista potosinos.

Es bueno que Martha Orta aclare que ahora (entiéndase el presente) el PRI está atento a las demandas ciudadanas. ¿Imagínense si no hubiera estado atento? Si la ciudadanía potosina ha denunciado hasta el cansancio las corruptelas de la Auditoría Superior del Estado, las mismas que se dan dentro del Congreso potosino, los señalamientos de gastos injustificados tanto en la ASE como en el Congreso, de los proveedores inexistentes o de otros estados, que igual venden accesorios o gasolina a los diputados. Cientos de triquiñuelas que hacen muchos priístas a nivel local y nacional, debidamente difundidas y conocidas, allí están los casos de los ex gobernadores de Veracruz, Sonora y Chihuahua. Sólo como botones de muestra.

Por su parte, en Campeche el potosino José Ramón Martell tiene otra perspectiva. Aseguró que se necesitan “candidaturas de credibilidad” y que el PRI “va a replantear la inclusión y participación ciudadana –refiriéndose a los candidatos que lance el PRI–, si quiere ganar la elección”. Dicho así de claro, es lógico que lo que afirma Martell tiene que ver con la intención de darle lugar a personajes honorables, que al parecer no hay en el PRI, y entonces necesitan cambiar los estatutos para darle cabida a personas como Aurelio Nuño Mayer, Antonio Meade o Luis Videgaray.

La Asamblea Política Nacional tiene una dedicatoria especial para Aurelio Nuño o para Antonio Meade, porque Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores, dijo que no quiere ser el candidato del PRI a la Presidencia, y que se conforma con lograr una renegociación exitosa del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica. Declaración que se encuentra documentada en http://www.indicepolitico.com/me-defiendas-compadre/

Así que, es verdad la urgencia del PRI de buscar personas honorables. Aunque existan dentro del mismo partido ese tipo de militantes, es claro que aprovecharán la buena fama de algunos, que son pública y notoriamente honrados y que tienen la ventaja de ser ampliamente conocidos. Siendo así, esta situación de aprovechar la buena fama de algunos, podrían ganar las elecciones próximas. De lo contrario, difícilmente podría el PRI sostenerse en Los Pinos. Ya que es sabido que el pueblo mexicano está hasta la madre de los malos políticos, según Eugenio Govea: “Es el PRI que ha hecho de la corrupción y de la ineptitud una bandera y que por lo tanto en Movimiento Ciudadano estamos determinados en hacer todo lo necesario para sacar al PRI del gobierno”.

Y hablando de buenos políticos, Yolanda Eugenia González Hernández fue designada ayer miembro de la mesa directiva denominada “Rendición de Cuentas y Ética” instalada en Mazatlán, Sinaloa. Otros políticos nomás se fueron a campechanear a los diversos destinos de las mesas, ya saben en el fondo que las líneas están marcadas y que la política priísta ya está previamente definida, solamente que la legitiman a través de las mesas de la asamblea nacional.

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