- Congeladas, 269 extradiciones
- Trump no extradita forajidos
Carlos Fernández-Vega
Se aproximan las elecciones intermedias en Estados Unidos (la perspectiva es una gran derrota para Donald Trump) y, por lo mismo, el delirante magnate naranja aumenta los decibeles e intensifica su campaña contra México –a su lado, como siempre, el coro de la ultraderecha autóctona–, de tal suerte que un día sí y el siguiente también aprieta, chantajea y exige para que terceras naciones hagan el trabajo de “limpieza”, pero “olvida” hacerlo en su propio territorio, en donde el narco y las bandas delictivas gozan de cabal impunidad. Entre lo más reciente, que no lo último, está el caso de los 10 sinaloenses (incluido Rubén Rocha) a los que la Casa Blanca acusa de colusión con el narcotráfico, y al gobierno mexicano exige su extradición a la de ya, sin mayor trámite, a la par que el secretario estadunidense del Tesoro “invita” al sistema financiero internacional a “responder con fuerza” en contra de “estos terroristas”, dejando de lado que su propio país es el mayor lavadero de dinero sucio, y no a partir de ahora.
La presidenta Sheinbaum puso en la agenda este desbalanceado trato y clarificó la situación: de enero de 2018 a la fecha, el gobierno mexicano ha formulado al gobierno estadunidense 269 requerimientos de extradición (36 ya fueron negados y 233 permanecen pendientes de concluir; de estos, 183 son de extradición y 50 de detención provisional con fines de extradición) de casos relevantes, y ni uno solo ha sido atendido, sin olvidar que en esta materia, dados los acuerdos bilaterales, la relación es obligadamente recíproca. “No hay entrega de ninguno de estos presuntos delincuentes a México; ninguno”, precisó la mandataria. Y en ese inventario “hay casos gravísimos”.
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, detalló algunos de ellos: Francisco Javier N (García Cabeza de Vaca), caso Tamaulipas, con varios delitos: uso ilegal de atribuciones y facultades; delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. “¿Qué sucedió con nuestra solicitud de detención provisional? Se solicitó información adicional. Después, se solicitó presentar una solicitud formal”.
Otro: Víctor Manuel N (Álvarez Puga), acusado de un tema relacionado con las factureras, delincuencia organizada también. “Se negó, por no ser un delito violento y para que ustedes sepan que también es incluso normal que una solicitud de detención provisional se niegue y se requiera al Estado presentar una solicitud formal.
Rafael N y Elías N (Zaga), caso Infonavit: delito, delincuencia organizada. Se solicitó petición formal a México por no ser delito violento ni considerarse, los acusados, un riesgo para la sociedad. ¿Por qué esto es importante? Porque cada país, conforme a su legislación, también hace un análisis de estas solicitudes de detención provisional, no es un análisis literal del tratado, como si existiera en el vacío legal, como han sugerido algunas personas.
José Ulises N (Bernabé García), caso Ayotzinapa: delincuencia organizada. “Se nos requirió información adicional y pruebas en el proceso. Esto se presentó desde 2024. Pablo N (Vega Cuevas), apodado Transformer, miembro de Guerreros Unidos, también caso Ayotzinapa: delincuencia organizada, también. Se nos solicitó presentar la petición formal”. Uno más: William N, un caso de trata de personas: “Se negó la detención provisional; es una práctica común entre los dos países; los dos hacemos un análisis exhaustivo de las solicitudes de extradición y detención provisional, y tiene fundamento legal clarísimo”.
La mandataria señaló que “hay una ofensiva de la derecha mexicana, con la gran mayoría de los medios de comunicación, los comentócratas, que ahora más que nunca dicen exactamente lo mismo, sin variación, tomando la decisión de solicitar la orden urgente de detención con fines de extradición del gobierno de Estados Unidos: ‘nosotros (el gobierno mexicano) no queremos entregar a nadie’; y en su momento lo aclaramos: ‘a ver, presenten pruebas’, lo mismo que dice Estados Unidos cuando nosotros pedimos una orden de extradición”.
Entonces, “si hubiera realmente un interés de algunas instancias del gobierno estadunidense de disminuir la violencia en México y el consumo de drogas en su país, pues hay otras formas: atender la adicción en Estados Unidos, el tráfico de armas a México y la delincuencia organizada en su territorio. Es como si allá no existiría nada y todos los ojos en México”.
Las rebanadas del pastel
Transcurren días, semanas, años, décadas y nadie mueve un dedo para detener el genocidio en Gaza y juzgar a los responsables por crímenes de guerra. Ignominioso.
X: @cafevega




