“El teatro nos puede transformar como personas y como sociedad”, afirmó la actriz Marina de Tavira antes de salir a escena para interpretar la obra Un tranvía llamado de deseo, de Tennessee Williams.
Junto con Diego del Río, el director de esta puesta en escena con la que cerró el Festival de Teatro Nuevo León, en su edición número 24, De Tavira se introduce entera en la piel de Blanch DuBois, personaje central de la obra.
En entrevista, la actriz recordó que la convicción sobre el arte escénico la aprendió de su tío, el dramaturgo, actor y director Luis de Tavira.
“Luis es mi maestro, yo me enamoré del teatro viendo una puesta en escena dirigida por él. Él me formó, digamos que mucho de lo que yo puedo decir que tengo de cosmovisión del teatro, de la vida, disciplina férrea es algo que él me inspiró, que aprendí de él y es alguien por quien siento una profunda gratitud, admiración y un amor muy especial”, explicó horas antes de ofrecer la única función de Un tranvía llamado deseo dentro del FTNL.
Cuestionada respecto a si hay posibilidades de que trabajen juntos, respondió “sí, claro, espero que sí, siempre; no tenemos ahorita un proyecto específico, pero siempre tenemos ideas, entonces alguna se concretará eventualmente”.
El Festival de Teatro Nuevo León es organizado por el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León y la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la convocatoria PROFEST, y cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura del gobierno del estado de Nuevo León.
Al constatar que en esta edición ha sido de llenos completos en las salas, De Tavira, que con Del Río hará la obra Sonata de Otoño, de Ingmar Bergman, junto con Verónica Langer, resaltó que “estamos muy felices de estar en el Festival, que yo creo que es un ejemplo, de verdad, de lo que significa el teatro, que es el derecho de la sociedad a la cultura, y este festival es verdaderamente un ejemplo de eso”.
“Platicábamos de que aquí fue la Muestra Nacional de Teatro por muchos años y que después el público se enamoró del teatro y siguió acostumbrado aquí a tener teatro. Y entonces, que tengan este festival yo lo celebro enormemente, es un honor para nosotros estar en la clausura del festival”, añadió.
El viaje de Mariana por el mundo teatral inició hace 30 años, a mediados de la década de los 90, precisamente en Monterrey.
“Yo vine a una Muestra (Nacional de Teatro) aquí hace 30 años. Mi primer trabajo profesional fue una cosa que en teatro llamamos ‘un toro’, que es cuando suples a la actriz principal, porque en ese caso, ella tenía una película y yo era estudiante todavía. Era parte del coro de la obra. Yo ayudaba a cambiarse a la actriz principal y me había aprendido su papel”, narró.






