Édgar H. Clemente, corresponsal
Tapachula, Chis. Una caravana autodenominada “De la mano de Dios”, con unos 200 migrantes, salió la mañana de hoy sábado de esta ciudad de la frontera sur en busca de avanzar a otras regiones del país donde puedan conseguir trabajo y continuar sus trámites de regularización.
Los extranjeros aseguran que llevan meses yendo a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados sin respuesta a su petición de asilo, no encuentran empleo porque les piden documentos y han tenido que pasar días en la calle ante la falta de posibilidad para pagar el alquiler.
El salvadoreño Kevin Galdamez lleva dos años con su esposa y dos niños intentando obtener documentos, pero la Comar no les resuelve. En ese tiempo no ha logrado conseguir un empleo estable, ha tenido que trabajar ocasionalmente y hasta pedido limosna.
“Aquí la situación con la economía está muy crítica porque trabajo no se encuentra mientras uno no tenga papeles y si encuentra te pagan muy poco”, contó el hombre de 24 años de edad.
Por ello junto con su esposa, sus dos hijos, así como su cuñado, cuñada y dos sobrinos, decidieron sumarse a la travesía en un intento por salir de la frontera sur y llegar a Ciudad de México o Monterrey.
La mayoría de migrantes dicen que por ahora no buscan el sueño americano debido al endurecimiento de las políticas del presidente Donald Trump.
Sin embargo, el hondureño Alejandro Forja, quien fue deportado al inicio de la administración Trump, asegura que sí intentará llegar a Estados Unidos para reunirse con su esposa y tres hijos.
“Si siete veces me deportan, siete veces más me les vuelvo a meter”, lanzó el centroamericano que llevaba más de dos décadas en la unión americana antes de ser detenido durante un operativo en Houston, Texas.
La de este sábado es la tercera caravana del año que busca salir de la frontera sur y avanzar a otras regiones de México. La primera partió en marzo con unos 500 integrantes y la segunda en abril con alrededor de un millar de personas.
Con la de hoy al menos 19 caravanas han intentado salir del sur de México desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum en octubre de 2024, pero todas se han disuelto entre Chiapas y Oaxaca.





