Ángel González, especial para La Jornada
Caracas. Seguidores de María Corina Machado marcharon este jueves en Caracas y algunas capitales regionales para exigir una fecha de elecciones presidenciales, mientras otro sector opositor, dirigido por Dinorah Figuera y respaldado por Washington, cerraba la tercera ronda de negociaciones con el gobierno de Delcy Rodríguez.
La manifestación, convocada por Machado desde el extranjero y ejecutada por Vente Venezuela, reunió a miles de personas en Plaza Venezuela (Caracas) para escuchar discursos que animaban a “mantenerse en las calles” hasta definir un cronograma electoral que esperan termine con el ascenso al poder de la dirigente exiliada.
La convocatoria fue a las cuatro de la tarde para no coincidir con una contramarcha del Partido Socialista Unido de Venezuela, que llenó el centro de la ciudad para evitar que la marcha opositora se acercara a la sede de gobierno. La movilización chavista no usó consignas políticas ni antiimperialistas, sino que se convocó como marcha de mujeres por el “mes rosa” para visibilizar la lucha contra el cáncer de mama.
Diálogo sin elecciones
El jueves en la noche culminó la tercera ronda de diálogo entre el gobierno de Delcy Rodríguez y la oposición respaldada por Washington. María Corina Machado se mantiene al margen de estas negociaciones. Las delegaciones no ofrecieron resultados concretos, salvo el seguimiento de procesos iniciados previamente.
Lo más específico del comunicado de Jorge Rodríguez (negociador del gobierno) y Dinorah Figuera (negociadora opositora) es que iniciarán “un proceso de revisión profunda” de cuatro leyes sobre participación política: 1) Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones, que establece las bases para constituir y legalizar partidos; 2) Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal, para revisar “lo inherente al proceso de inhabilitaciones” políticas; 3) Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar, que estipula inhabilitaciones y cárcel para quienes soliciten sanciones contra el país; y 4) Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo, para revisar la “definición y tipificación del terrorismo”.
El resultado más inmediato sería la renovación del Tribunal Supremo de Justicia. La Asamblea Nacional conformó el comité de postulaciones que impulsará la renovación de magistrados y Figuera prometió un nuevo poder judicial para principios de diciembre. Delcy Rodríguez recibió en Miraflores a Figuera y a Jorge Rodríguez para intercambiar avances.
El tema electoral —la definición de una fecha presidencial— no se incluyó en el temario. Figuera asomó que las presidenciales podrían ocurrir “a finales del próximo año o a comienzos de 2028”, pues dependen de la renovación del Consejo Nacional Electoral, que se discutirá tras el proceso del TSJ. “Tendremos elecciones en un proceso en el que nunca deberá haber fraude electoral, eso es lo que me lleva a decir que este proceso puede tardar”, afirmó.







