Javier Salinas Cesáreo, corresponsal
Ecatepec, Méx. Familiares y amigos dieron el último adiós al alpinista mexicano José Miguel Mendoza Paulín, originario de Ecatepec, fallecido junto con otros de sus compañeros, cuando escalaban el nevado Huascarán, en la cordillera occidental de los Andes, en Perú, con la celebración de una misa.
Pasadas las 13 horas el cortejo fúnebre partió del salón ‘Jardín de los Sueños’, ubicado en la calle Miguel Hidalgo e Ignacio Zaragoza, en la colonia Ejidal Emiliano Zapata.
Las campanas de la parroquia de San Isidro Labrador replicaron y decenas de cohetones fueron detonados para que la carroza con el cuerpo del alpinista recorriera varias calles de la comunidad. Familiares y amigos, muchos de ellos con globos blancos, recorrieron casi un kilómetro por la avenida Morelos para llegar a la iglesia de San Cristóbal centro, donde se ofreció una misa de cuerpo presente.
Por la tarde, el cuerpo fue sepultado en el panteón de San Cristóbal. A José Miguel le sobreviven su esposa Liliana y tres hijos. Tenía 45 años de edad, era instructor de deportes extremos, demostró su capacidad y entrenamiento al alcanzar la cima de las cumbres más importantes del país como el Pico de Orizaba, Nevado de Toluca, La Malinche e Iztaccíhuatl.
Contaba con 30 años de experiencia en el alpinismo y a nivel internacional realizó expediciones en Estados Unidos, Argentina, Brasil entre otros países, su próximo objetivo era escalar el Everest.





