Ciudad de México. “Es mi deseo traer a casa una medalla olímpica para mi país y si el sueño de Río se esfumara, tendría la mirada en Tokio 2020, como la meta que desde hace años había ya trazado para el oro”, dijo entre lágrimas Paola Pliego, sancionada “provisionalmente” por la Federación Internacional de Esgrima por presunto dopaje que la dejaría fuera de los Juegos Olímpicos que comienzan esta semana en Brasil.
La especialista en el sable desconoce cómo llegó a su organismo el estimulante modafinil con el que dio positivo en el examen antidopaje tras su participación en el Panamericano de Panamá, luego de ganar la medalla de plata con el equipo femenil el 24 de junio, ya que tres días antes de esa competencia había salido “limpia” con el control efectuado al adjudicarse el bronce en la prueba individual.
La queretana, de 21 años, de edad, reveló en conferencia de prensa, que no cuenta con el pasaporte biológico que todo deportista en el mundo y particularmente en México con especial interés de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) tienen para ser informados sobre las sustancias prohibidas, el control de exámenes antidopajes oficiales y fuera de competencias, así como reportar los medicamentos que usan cuando padecen alguna enfermedad como ella que es asmática.
Pliego Lara se mostró contrariada al confesar que no sabía qué era eso, que los esgrimistas no tienen médicos y que antes de conocer el análisis adverso con la notificación por correo electrónico el pasado 28 de julio, había salido “limpia” del examen que le hizo la Conade (el 17 de junio) durante la concentración que tuvieron algunos seleccionados olímpicos en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR) y a días de salir a la competencia continental.
Acompañada del abogado, Ricardo de Buen, la esgrimista reiteró que “el peor escenario es una batalla legal”, el cual le costaría 50 mil euros que no tiene, como tampoco su federación, como lo señaló el presidente de esa rama, Jorge Castro, quien se presentó para dar su “solidaridad” a Paola, de quien dijo, “sería una baja” lamentable en la delegación por su calidad deportiva en el mundo, ya que en el 2014 fue considerada la mejor esgrimista juvenil.
El federativo mencionó que el médico que atiende a los esgrimistas “es de la Conade y no recuerdo su nombre” e ignoró la existencia del pasaporte biológico con el que deben contar los deportistas de alto rendimiento.





