Clara Zepeda
Ciudad de México. El conflicto en Medio Oriente está infiriendo en los mercados y, ante los temores de que el conflicto pueda volver a empeorar o que el estrecho de Ormuz se pueda cerrar nuevamente, los precios de los bonos subieron, pero aminoraron el ascenso al cierre, y bajaron el de las acciones.
El repunte de los rendimientos de los bonos de Estados Unidos a largo plazo y el avance de los precios del petróleo han deteriorado el apetito por activos de riesgo por parte de los inversionistas.
Tan sólo, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadunidense a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007, a 5.321 por ciento, reflejando la preocupación de los inversionistas por la persistencia de las presiones inflacionarias y el creciente costo de financiamiento para los gobiernos, explicó el área de análisis de Monex. Sin embargo, logró aminorar su tasa a 5.284 por ciento. La rentabilidad del bono a 10 años japonés ha tocado el 2.95 por ciento, su nivel más alto desde 1996.
En este entorno, las acciones tecnológicas y de semiconductores lideraron las pérdidas, mientras el mercado continúa evaluando si las cuantiosas inversiones en infraestructura vinculada a la inteligencia artificial generarán rendimientos suficientes para justificar el gasto realizado.
El Nasdaq retrocedió 1.33 por ciento, hasta los 26 mil 289.71 puntos; el S&P 500 cedió 0.69 por ciento, a los 7 mil 691.71 enteros, y el Dow Jones cayó 0.22 por ciento, a 53 mil 343.40 unidades.
La Bolsa Mexicana de Valores, por su parte, retrocedió 0.50 por ciento, hasta los 63 mil 933.69 enteros.
Dólar y petróleo
En paralelo, la menor liquidez característica del periodo vacacional ha contribuido a incrementar la volatilidad en los mercados, amplificando la reacción de los inversionistas a los movimientos en tasas de interés y precios de la energía.
Mientras tanto, el índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, registró un marginal avance de 0.01 por ciento, a 99.55 puntos, operando mixto ante las tensiones en Medio Oriente.
El peso mexicano, en tanto, cerró este martes en 17.0661 unidades por dólar spot, lo que implica una depreciación del peso en 0.19 por ciento.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.0780 unidades y un mínimo de 17.0480 unidades.
La divisa mexicana fue afectada por la incertidumbre comercial y la estabilidad del dólar, a medida que persiste la incertidumbre geopolítica.
Este miércoles, la atención del mercado se centrará en la publicación de las minutas de la última reunión de política monetaria de la Reserva Federal.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en octubre, ganó 0.17 por ciento y se mantiene por encima del umbral simbólico de los 90 dólares, a 91.02 dólares. Su equivalente estadunidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en septiembre, avanzó 0.52 por ciento, hasta los 84,94 dólares.
El petróleo terminó con una ligera subida el martes, impulsado por un repunte de las tensiones en Oriente Medio y el punto muerto diplomático entre Washington y Teherán sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. El aumento de los precios del petróleo refleja “temores crecientes de que un rápido retorno a la normalidad de los flujos procedentes del Golfo sea ahora ilusorio”, advirtieron analistas.





