Angélica Campillo
Las mayoría de las llamadas que se reciben los fines de semana en el Centro de Control, Comando y Comunicaciones (C3) corresponden a violencia intrafamiliar, y es en la zona oriente de la ciudad donde se ha detectado más incidencia, sin embargo se sabe que en el sector poniente también existen esos casos, pero no los denuncian, reveló el Director de Seguridad Pública Municipal del ayuntamiento de la capital potosina, Antonio Garza Nieto.
Al respecto, puntualizó que “se incrementan los viernes, sábado e incluso los domingos. Un dato muy especial es que las llamadas de emergencia que más tenemos en ese tema corresponden al oriente de la ciudad, donde en el poniente no dicen nada, entiendan ese concepto del ‘qué dirán’”.
De igual manera, lamentó que por falta de denuncia muchos casos de violencia intrafamiliar quedan en la impunidad en la zona poniente de la capital: “los fines de semana las llamadas de ese tipo van de 25 a 30”, abundó.
Por su parte, el oficial Salvador Osorio Martínez, encargado del C3, aseveró que se le da prioridad a esos asuntos, pues la cuestión de incidencia es grave e incluye hasta víctimas menores de edad. Asimismo, refirió que cuentan con una unidad especializada en ese aspecto, además de personal capacitado que acude a ese tipo de eventos con el fin de no violentar algún derecho y darle mayor atención al caso.
Denunciar no depende de un área de la ciudad: Marcela Zapata
Al ser cuestionada en este tenor, Marcela Zapata, de la Comisión de Atención a las Mujeres, declaró que en el caso de la violencia contra las mujeres, al momento de sentirse violentadas, su autoestima baja y no se atreven a denunciar, sin embargo rechazó que se trate de un área específica de la ciudad, sino en general: “el que se animen o no a denunciar tiene que ver con la cultura y que también tengan a la mano a la autoridad que pueda asistirlas”, recalcó.
Para terminar, dijo que las estadísticas en cuestión de mujeres son aterradoras, pues seis de cada 10 han vivido algún tipo de violencia, ya sea sicológica, física, económica, etcétera; añadió que la violencia no inicia en una relación de matrimonio, sino desde el noviazgo, por lo que consideró que “debemos como administración promover políticas públicas hacia este tema, además de inculcarles educación a los niños que ven estos patrones y nosotros como sociedad tomar una postura real para poder atacar esta situación”.





