Reuters
Fráncfort. La economía de la zona euro siguió creciendo a un ritmo modesto pero respetable en el tercer trimestre, mientras que el superávit comercial se disparó en septiembre, gracias a la buena marcha de las exportaciones a Estados Unidos, mostraron el viernes los datos de la oficina de estadísticas (Eurostat).
El bloque monetario de 20 países se ha mostrado inesperadamente resistente a los conflictos comerciales y la incertidumbre este año, pero su ritmo de expansión sigue siendo tibio en comparación con sus homólogos internacionales y los economistas ven pocos catalizadores para generar un crecimiento más rápido.
Su economía creció 0.2 por ciento en el trimestre, en línea con la primera revisión de fines de octubre, ya que Francia y España compensaron a Alemania, que se estancó por tercer año consecutivo, debido a la debilidad de la producción, las exportaciones y el consumo privado.
En comparación con el año anterior, el producto interno bruto (PIB) de la zona euro creció 1.4 por ciento, justo por encima de las expectativas de 1.3 por ciento de un sondeo de Reuters entre economistas, impulsado por los buenos resultados de España.
Se dispara el superávit comercial frente a EU, pese a los aranceles
Otros datos mostraron que el superávit comercial del bloque se elevó a 19 mil 400 millones de euros (22 mil 620 millones de dólares) en septiembre, frente a mil 900 millones del mes anterior, ya que las exportaciones a Estados Unidos crecieron más rápido que las importaciones, a pesar de la serie de aranceles que habían afectado a la demanda con anterioridad.
La Unión Europea en su conjunto tuvo un superávit comercial de 22 mil 200 millones de euros con Estados Unidos en septiembre, por encima de los 6 mil 500 millones de agosto y 18 mil 500 millones de un año antes.
El superávit global estuvo impulsado por las ventas de productos químicos, incluidos los farmacéuticos, y maquinaria. Sin embargo, podría tratarse de un repunte puntual, ya que los productos farmacéuticos son un componente históricamente volátil, sobre todo por la gran presencia de farmacéuticas mundiales radicadas en Irlanda por motivos fiscales.
El superávit comercial de la zona euro en el mes es el más alto desde marzo, cuando las empresas estadounidenses se abastecieron de bienes antes de que entraran en vigor los aranceles.





