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El Departamento de Justicia de Estados Unidos está presionando para reactivar los cargos penales contra el salvadoreño Kilmar Ábrego García y comunicó a un tribunal federal de apelaciones que un juez se equivocó al calificar de “abuso de poder” el caso del hombre deportado por error a una prisión de El Salvador.
El gobierno está apelando el fallo de mayo del juez federal de distrito Waverly Crenshaw, que desestimó los cargos de tráfico de personas contra Ábrego.
Crenshaw determinó que el ciudadano salvadoreño nunca habría enfrentado cargos penales si no hubiera demandado con éxito al gobierno por su deportación de 2025.
El juez no llegó a concluir que el gobierno actuó con “saña real”, un estándar rara vez alcanzado y que por lo general requiere pruebas como que un fiscal admita que se presentaron cargos en represalia contra alguien. Pero sí determinó que había pruebas suficientes de “presunta saña” como por ejemplo el momento en que se presentó la acusación formal.







