Arturo Sánchez Jiménez
El ex embajador estadunidense Ken Salazar defendió este miércoles la participación de los gobiernos estatales mexicanos en la cooperación de seguridad con Estados Unidos, pues “tienen que estar ahí en la mesa”, y ante las amenazas del presidente Donald Trump contra México advirtió que una relación entre vecinos no se construye “por amenazas”, sino con comunicación. El respeto es necesario en la relación bilateral, afirmó, “en este momento no existe”.
Al presentar su libro Borderlands-Fronteras, mi lucha por una América Unida en la librería Porrúa de San Ángel, el veterano político demócrata, que encabezó la representación estadunidense de septiembre de 2021 a enero de 2025, aseguró que durante su tiempo como embajador la colaboración en seguridad con autoridades mexicanas se hizo “con el gobierno federal de México, con la Fiscalía, con el Departamento de Seguridad, con la Marina, con Sedena”.
Sin embargo, en octubre de 2022 el entonces canciller Marcelo Ebrard le recordó los límites de su actuación, luego de que Salazar se reuniera en Zacatecas con el entonces gobernador David Monreal y con representantes de agencias de seguridad estadunidenses, sin la presencia de funcionarios federales. “No se pueden firmar documentos si nosotros no lo autorizamos”, advirtió entonces Ebrard.
Al presentar su libro, Salazar, quien fue fiscal de Colorado, recurrió a su experiencia para argumentar a favor de que los gobiernos estatales participen en la coordinación con el gobierno estadunidense: “Era el poder estatal, pero también tenía una relación con el gobierno federal. Entonces los dos tienen que estar en la mesa”. Y matizó: “Es importante que sí haya coordinación con los gobiernos federales”.
El ex embajador consideró que desde la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, “México está haciendo bastante” en el combate a los cárteles, pero sostuvo que por el bien del futuro de la relación bilateral se requieren “alianzas de seguridad en marcos durables y legales por ley internacional que respete la soberanía de los Estados Unidos y México”. La cooperación en la materia, insistió, “no puede ser nomás año por año”.
Sobre el caso Sinaloa y el traslado de Ismael El Mayo Zambada a Estados Unidos, y la posibilidad participación de agencias estadunidenses en la operación, que él ha rechazado, se limitó a señalar que el tema “ya está en el libro”. “Lo importante es mirar hacia el futuro”, dijo.
También criticó la conducta de Trump frente al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC): “Un día sí, un día no, un día me salgo, un día estoy por el año, eso no está bien”. Respecto a la relación de México con China, cuestionó: “¿Por qué nos vamos al otro lado del mundo, al otro lado de los océanos, cuando el poder económico está aquí”, en la región norteamericana?
De cara a las elecciones intermedias del 3 de noviembre en Estados Unidos, estimó que en ellas se verá “si el proyecto que lleva el presidente actual es un proyecto que se va a rechazar”.
Salazar se describió como consejero de demócratas que podrían buscar la presidencia en 2028, entre ellos los senadores Mark Kelly y Ruben Gallego y la representante Veronica Escobar, y dijo que quiere que hagan suya la propuesta de su libro: una nueva alianza de América del Norte basada en cinco pilares, que son seguridad, comercio, fronteras modernas, migración y diversidad compartida. Quienes aspiren a la Casa Blanca, afirmó, “van a tener que tener ese propósito de una alianza nueva de la seguridad para los tres países de América del Norte”.







