- Necesario, un “pez gordo”
- Adelgazar contrato colectivo
- Muñoz Ledo, reelección y chayo
Julio Hernández López
Carlos Romero Deschamps es una pieza muy apetecible para el desolado armario obradorista del ejercicio de la justicia contra saqueadores del pasado que presuntamente va quedando atrás. El dirigente sindical de los petroleros es indefendible en términos de opinión pública, es un acompañante relativamente menor del cuadro de grandes ladrones de México que siguen impunes y creen que lo seguirán siendo (entre ellos, algunos exocupantes de la silla presidencial, en especial el más reciente) y puede saciar la ansiedad popular que demanda muestras de buen nivel en la hasta ahora inexistente pesca judicial de peces gordos de la corrupción.
Además, y eso no es un dato menor, el amago de aprehenderlo y sujetarlo a proceso judicial se produce cuando faltan ocho días para que termine el plazo oficial de firma del nuevo contrato colectivo de trabajo de los petroleros. El presidente de la República ha advertido que se sujetará ese contrato a los lineamientos de la austeridad sexenal y es de suponerse que un dirigente sindical prófugo, o encarcelado, poca capacidad de resistencia tendría frente a los muy necesarios ajustes a los desproporcionados privilegios contractuales de ese gremio.
A Romero Deschamps ya le han rozado los dardos justicieros del obradorismo. Comía con el litigante Juan Collado cuando éste fue detenido por agentes federales. Según un relato publicado en el portal Sin Embargo, que dirige Alejandro Páez Varela, el dirigente sindical se habría tirado al piso a la hora de la detención del penalista, al suponer que la orden de aprehensión también le alcanzaría a él.
Ahora, las denuncias interpuestas por la Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Santiago Nieto Castillo, alcanzan a seis familiares del mencionado Romero Deschamps. Por justicia, pero también por necesidad política, el obradorismo debe colocar tras las rejas cuando menos a uno de los más delineados exponentes de la irritante impunidad de los grandes corruptos. No solo mientras se firma un contrato laboral petrolero adelgazado sino, además, como una urgente concesión de justicia al ánimo popular repleto de narrativas gubernamentales sobre robos a la nación sin responsables en prisión. Y, claro, la devolución de bienes malhabidos a las arcas de la nación. Cierto es que ayer un juzgado federal suspendió con temporalidad indefinida el cumplimiento de órdenes de presentación o aprehensión del mencionado Romero Deschamps, pero esas fases judiciales superables pronto dejarán de nueva cuenta el camino expedito para ir, cuando menos, contra uno de los ensoberbecidos rapiñadores de nuestro país.
Porfirio Muñoz Ledo cumplió ayer 86 años de edad y aprovechó la oportunidad para insistir en las críticas al manejo presidencial del tema migratorio ante las presiones de Donald Trump. Ha sido peculiar la insistencia del pluripartidista político multicargos en el señalamiento de los errores jurídicos, políticos y procesales en el tema. Esa postura crítica coincide con su pretensión de ser electo por un año más en la presidencia de la mesa directiva de la cámara de diputados. Podría llamarse ahora censurado o desplazado si es que no lo confirman en el cargo, entre otras causas, porque hay normas y acuerdos que establecen que el segundo partido en votación (en el caso, Acción Nacional) debe ocupar en esta ocasión dicha presidencia. Pero Muñoz Ledo insiste en que él está a “lo que la Patria me reclame, yo estoy a disposición de la Patria”.
También habló Muñoz Ledo de listas de sobornos a periodistas que habría eliminado al presidir la mesa directiva mencionada. Un centenar de periodistas y columnistas estaría en esa relación de “chayos”. Ojalá se anime el sagaz político a dar a conocer esa nómina, a detalle y con toda amplitud, para que el anuncio sonoro no quede nada más en el aire. De otra manera, se sumará a las imprecisiones declarativas sobre el tema.
Respecto a lo dicho por el cumpleañero Porfirio, destaca: “Esto es una cosa electoral, le están sirviendo el tipo de reelección que quiere Trump. Yo te diría otra línea, al fin que aquí yo no tengo una línea diplomática muy fuerte: yo no estoy de acuerdo en que se viole la Constitución, abiertamente, el artículo 11”. También explicó, respecto a las concesiones en tipo migratorio: “Como jefe de Estado, que acaba de llegar y que tiene tantas presiones, va decidiendo a cuáles cede. En mi caso, no lo hubiera yo hecho. Mira, nada es más delicado que la migración y tú tienes qué decidir, con inteligencia y tus gentes lo que vas a hacer”.
El presidente del Tec de Monterrey, Salvador Alva, publicó en los diarios del Grupo Reforma un artículo titulado “Creando riqueza y bienestar” en el que afirma que “los países que han tenido más éxito en ello, son aquellos que han entendido que la única igualdad deseable y posible, es la igualdad ante la ley y la igualdad de oportunidades. Cuba y Venezuela quisieron imponer la igualdad como modelo de desarrollo; lo hicieron suprimiendo la libertad, imponiendo sus ideas y aniquilando el mérito individual. La igualdad mal entendida solo empobrece. Se igualó a la sociedad empobreciéndola y limitando la libertad individual (…) La pobreza no tiene causas pero, cuando la riqueza que se genera es legítima, es socialmente productiva y contribuye a generar oportunidades para todos; se crea el bienestar” (https://bit.ly/2LCCYiY )
Y, mientras se insiste en presumir la candidatura de México al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como un logro nacional e inclusive como una muestra de respeto y confianza internacionales hacia nuestro país (“recuperar la fama y la gloria” cuando, en realidad, se trata de una circunstancia casi de calendario o escalafonaria, de índole ajena a la “operación” diplomática mexicana en específico), ¡hasta mañana!




