Afp y Reuters
El número de personas desaparecidas en Nepal y China superó las 2 mil 400 este viernes, señal de la tragedia días después del devastador deslave que arrasó pueblos enteros y dejó cientos de muertos.
Hasta el momento, los equipos de emergencia han rescatado 586 cuerpos -579 en Nepal y siete en China-, algunos de ellos arrastrados río abajo hasta tan lejos como India.
Los rescatistas batallaban este viernes entre los escombros y el agua, dos días después de que una inmensa masa de lodo sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos tanto en Nepal como en la región autónoma china del Tíbet.
Las nuevas cifras se dieron a conocer cuando la autoridad de gestión de desastres de Nepal añadió 933 trabajadores de hidroeléctricas a una lista de personas desaparecidas que ya incluía excursionistas y peregrinos al sagrado monte tibetano de Kailash.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el desastre fue causado por un colapso glaciar que desencadenó un enorme flujo de agua helada y sedimentos.
La torrencial masa de hielo y barro formó además enormes acumulaciones de agua. Una de estas cedió este viernes en el Tíbet, poniendo en riesgo a los equipos que rastrean la zona.
La policía nepalesa instó por ello a todos los rescatistas a ponerse “inmediatamente a salvo”, pero la alerta se levantó a inicios de la tarde sin que se reportaran nuevas inundaciones.
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Ayuda china
Del lado chino, medios estatales informaron que el riesgo de inundaciones asociado a este lago está “disminuyendo gradualmente”. Según precisaron, las tareas de rescate “se desarrollan de forma ordenada”.
Un primer grupo de 21 rescatistas chinos logró finalmente llegar el viernes por la tarde a la zona del puesto fronterizo de Gyirong, en el corazón de la zona devastada, indicó la prensa estatal china.
El presidente chino, Xi Jinping, presidió este viernes una reunión sobre la situación y ofreció ayuda a su vecino nepalí.
Los servicios de emergencia trabajan sin descanso para localizar sobrevivientes en zonas devastadas, donde empiezan a escasear los alimentos y el agua potable.
El ejército nepalés localizó a un centenar de personas atrapadas en un túnel de un proyecto hidroeléctrico.
El portavoz militar Raja Ram Basnet dijo a la Afp que se enviaron dos helicópteros y se puso a salvo a unos 350 trabajadores y residentes en el lugar de esa misma instalación.
“Todo había desaparecido”
“Estaba en la central hidroeléctrica el miércoles cuando escuché un ruido ensordecedor”, contó a la Afp Ananay Sharma, un ingeniero indio de 29 años que trabajaba allí.
Decenas de devotos hindúes de todo el mundo se encuentran entre los cientos de desaparecidos en la frontera, ya que muchos realizaban una peregrinación al monte Kailash, en el lado chino de la frontera.
Una mujer india que participaba en esta romería contó a la Afp que dos de los tres autobuses que transportaban a su grupo de 57 fieles fueron arrastrados el miércoles por el alud de lodo.
“Pudimos salir del autobús, uno tras otro, por la puerta del conductor”, explicó. Ella y los otros pasajeros de su vehículo lograron refugiarse en una zona elevada sobre la carretera, pero los ocupantes de los otros autobuses desaparecieron.
Esta tragedia es la más mortífera en Nepal desde el terremoto que dejó cerca de 9 mil muertos en 2015. En 1993, unas inundaciones históricas causaron la muerte de más de mil 300 personas.
Nepal por el momento ha rechazado la asistencia extranjera para las operaciones de rescate.
La Unión Europea anunció que concederá una ayuda de emergencia de dos millones de euros (2.3 millones de dólares) a Nepal.
Canadá también anunció que aportará 3.6 millones de dólares en “ayuda humanitaria”.
Las inundaciones y los deslizamientos de tierra son fenómenos frecuentes durante el monzón de verano, entre junio y septiembre, en Nepal, el Tíbet y todo el sur de Asia.
Según los científicos, el cambio climático está aumentando la intensidad y la frecuencia de este tipo de eventos.
Nepal y China reanudan operaciones de rescate
Nepal y China reanudaron este viernes las operaciones de rescate que se habían suspendido brevemente en la región del Himalaya afectada por las inundaciones, tras constatarse que los riesgos derivados del desbordamiento de un lago eran controlables, lo que alivió el temor a una nueva devastación.
El derrumbe de un glaciar el miércoles desencadenó un enorme torrente de rocas, hielo, barro y escombros en los sistemas fluviales de las montañas del Himalaya.
El número de desaparecidos en Nepal casi se ha duplicado hasta alcanzar los 2 mil 400, informó la autoridad nacional encargada de la gestión de catástrofes. Al menos 558 personas estaban desaparecidas en el condado de Gyirong, en el Tíbet, entre ellas 260 ciudadanos extranjeros, informó el jueves la cadena estatal china CCTV.
Se mantiene la amenaza de los lagos glaciares
Nepal sigue vigilando dos lagos de barrera situados aguas arriba de la zona inundada, y las autoridades han advertido de que el riesgo de inundaciones persistirá hasta que ambos lagos se vacíen por completo.
Las imágenes de satélite mostraban que el segundo lago estaba aumentando de tamaño sin que se viera ninguna salida, lo que suscitaba la preocupación de que la presión del agua pueda seguir aumentando.
La agencia estatal de noticias china Xinhua dijo que el primer lago de barrera estaba reduciendo su tamaño, citando un análisis del Ministerio de Recursos Hídricos.
Sin embargo, un experto en riesgos geológicos del Gobierno chino advirtió de que el lago podría ser inestable y de que más de 100 lagos glaciares repartidos por toda la zona podrían suponer una amenaza.





