José Cueli
Mis estudios coinciden con los de George Deveraux, el sicoanalista francés, en la atención que presta, como aspecto central de sus postulados, al proceso contratransferencial del grupo, según la visión de lo que sucede dentro del campo social. La diferencia entre los trabajos de Deveraux y los míos estriba en que el proceso contratransferencial en él es de un solo investigador y no en sociedades marginadas; en mis trabajos el proceso contratransferencial se confronta entre varios investigadores en acción mientras trabajan en circunstancias donde hay carencias específicas, en una misma comunidad al mismo tiempo, en un mismo lugar y escenario, a pesar de su posible variabilidad.
Deveraux propone un estudio sicosocial basado en la “contratransferencia” como forma de evitar proyecciones y errores, lo cual coincide con mi metodología que los evita por medio del estudio de lo que he llamado “fantasía previa grupal”, la cual permite establecer un proceso de identificación y confrontación entre lo que el investigador supone que va a encontrar y lo que encuentra. La diferencia determina la expresión de una conceptualización antes mencionada y una simbolización que produce procesos, elabora tipos de factores críticos, determinados por montantes de excitación que no han podido ser elaborados.
Deveraux piensa que desde hace tiempo todas las ciencias naturales tratan de convertirse en ciencias exactas, primero con el discernimiento de su posibilidad y la naturaleza, y después por el análisis y la medición de magnitud del error probable inherente al proceso mismo de observación y medición; por ejemplo: la distorsión cromática y otros tipos de errores que se producen en la misma lente microscópica, u otros semejantes. Esta misma disciplina epistemológica se ha dado, tanto en la metafísica como en la ciencia, con el cambio revolucionario de la filosofía sintética a la historia y la analítica moderna, la cual nos proporciona una filosofía con una clave nueva. Los autonombrados científicos sociales, quienes ansían el prestigio de las ciencias exactas siguen solamente el modelo mecanicista newtoniano del siglo XVII, tal como entonces lo hizo la física del siglo XVII, como si Einstein y Heisenberg no hubieran revolucionado en la actualidad la física después de un periodo de tres siglos.





