Luis Ricardo Guerrero Romero
Ve por allá, rumbo a la cuesta encontrarás a la hija de la señora Estela, ella es una mujer joven de 35 años, y se dedica a complacer a los hombres que no logran olvidar a sus ex parejas. Ese oficio lo adoptó desde que quedó huérfana, aunque hay personas que dicen que ya desde antes sus abrazos y sus besos no eran de nadie. —Pero yo sólo quiero bajar al pozo que dicen se encuentra rumbo al sur de este poblado, agradezco la atención y el dato, quizá en otra ocasión vaya donde la hija de Estela e intente olvidar a Bianca, pero por ahora sólo vengo de travesía y sé por los comentarios del pueblo vecino, que aquí en este sitio se halla un pozo profundísimo. He visitado algunos pozos de inmensas dimensiones, aquí tengo fotografías que evidencian los lugares a los que he ido. Esta primera imagen corresponde al pozo de la playa Jobos en Puerto Rico, el espacio que asemeja el pozo se denomina: “Pozo de Jacinto”, lugar hermoso y tranquilo; la segunda imagen que ves ahora está en la región de Oregon en Cape Perpetua, es el fabuloso: “Thor´s well”, (pozo Thor), aquí únicamente cuando sube el nivel del agua la vista es aterradora y fantástica, como si ese hoyo gigantesco se tragase el mar a bocanadas; pero esta tercera imagen que te muestro, es la más rara, pues es creación del hombre que buscó llegar al fondo de la Tierra, creo que es más horrible que admirable aunque, quién sabe las razones por las que los rusos excavaron tanto allá en Óblast de Múrmansk. Según se dice es una prospección científica que alcanzó una profundidad de 12 262 m, a éste se le se conoce como: “Pozo de Kola”. Sin embargo, mostré todas estas evidencias a los pobladores de aquí y me han dicho que el pozo natural que se encuentra al sur de esta zona es mucho más inmenso que todos estos. —Por eso le digo, vaya con la hija de la difunta Estela, ella vive en el fondo del pozo, y sabemos que es más inmenso porque todos los hombres que han ido jamás regresan, aquel lugar debe ser hermoso, enorme y maravilloso. Hombre que visita el lugar, es hombre que quedó extasiado por bajar al pozo de la hija de Doña Estela, sólo ten cuidado de no beber del agua del pozo de Daniela, pues jamás volverás a ser el mismo.
Los pozos, perforaciones verticales, arquitectura que teje la madre Tierra para hidratar a sus terrícolas. Hoyos, agujeros, aberturas, rajas diametrales. El pozo palpable profundo suspiro de tierra y agua. Hay pozos de distintas superficies, y hay pozos donde habitan las mujeres que se tragan la vida del hombre. Así sucede por ejemplo con Daniela, que en el fondo del pozo (profundidad de su ser) albergaba a cualquier hombre y jamás volvía a ser como era antes. No sabemos qué tenía Daniela, pero quien bebió de su agua, siempre tuvo sed de ella. Los pozos han existido desde antiquísimo tiempo, pues el suelo es el escenario de la vida, la voz helénica πυθμην (puthmen): fondo, raíz, fundamento, nos ofrece las ideas primigenias de la concepción de lo que es un pozo, puthmen, fue la base para el sustantivo latino: puteus: hoyo, fosa; putheus >putheos >pothos >pozo. El pozo por simbología significa salvación, por su acción refrescante y de purificación. Extraer agua del pozo es de carácter numinoso, fruto del ejercicio de buscar la más sublime experiencia con la belleza; y tal vez eso es lo que pasa al beber del pozo de Daniela, (huérfana de Estela: traza que dejó un cuerpo al moverse por el agua) mujer de sublime carácter y belleza insondable.




