- Nuevo orden justo y multilateral
- México desaprovechó invitación
Carlos Fernández-Vega
México desaprovechó una excelente oportunidad para cortar la creciente dependencia económica que mantiene con Estados Unidos –en condiciones cada vez más complicadas–, porque a la tiránica Doctrina Monroe se ha sumado la Doctrina “Donroe” del delirante Donald, la cual “exige” se respete el “derecho” de la Casa Blanca –sin importar su inquilino en turno– de mantener a América Latina como su patio trasero y en él hacer lo que le plazca sin consecuencia alguna. De igual forma, el país desperdició la posibilidad de diversificar sus mercados, atenuar las constantes presiones del “socio” y “amigo” del norte, y reorganizar su vinculación geopolítica y geoeconómica.
Tal oportunidad se presentó en agosto de 2023, cuando nuestro país recibió una invitación formal para asociarse a las naciones del bloque político-económico mejor conocido como BRICS, el cual se pronuncia, y actúa en consecuencia, a favor del multilateralismo, mejores condiciones de intercambio comercial, respeto a la soberanía y un orden mundial más equilibrado; es decir, exactamente lo contrario a las ansias imperiales ahora con la cara visible de Donald Trump.
Fue el ex presidente Andrés Manuel López Obrador quien por aquellos ayeres rechazó la citada invitación y entonces lo explicó: “por razones económicas, de vecindad, de geopolítica, vamos a continuar fortaleciendo la alianza de América del Norte y de toda América. Nuestra propuesta es fortificar el tratado con Estados Unidos y Canadá, consolidarnos como región, ayudarnos mutuamente, complementarnos, que se comparta inversión, tecnología, fuerza de trabajo, que se mejoren los salarios y se consolide América del Norte. Eso es lo primero. La integración se tiene que dar en toda América, para lograr algo parecido a lo que es la Unión Europea; el continente unificado sería la región más importante del mundo (sin dejar fuera a ninguna nación, como Cuba), pero revisando la vieja, anacrónica política de querer tener injerencia en otros países”.
Dijo algo más: “sé que es un tema polémico, pero no podemos aceptar que un país, cualquiera que sea, se erija, se eleve a un gobierno supremo, se constituya como el gobierno del mundo y se imponga afectando a cualquier otro país por pequeño que sea. No aceptamos eso ni de Rusia ni de China ni de Estados Unidos, de nadie; o sea, creemos en la independencia de los pueblos, en la soberanía de los pueblos”. Y dijo no a los BRICS. Por aquellas fechas, Donald Trump aún no se instalaba por segunda ocasión en la Casa Blanca. Entonces, quién sabe si la citada declinación de López Obrador se modificaría tras conocer la cantidad industrial de tropelías cometidas por el delirante magnate naranja ya en ejercicio de la presidencia gringa, porque su proceder ha sido exactamente contrario a lo argumentado por el tabasqueño tres años atrás (comenzando por aquello de “elevarse como un gobierno supremo”, ametrallar al mundo entero con aranceles, violar sistemáticamente la soberanía de terceros países, apretar, aún más, las tuercas contra Cuba, imponer “gobiernos” títeres en Sudamérica y hostigar permanentemente a sus “socios” y “amigos”, entre tantas otras agresiones). Además, faltaban tres años para la revisión del T-MEC, pero ahora que llegó el momento de hacerlo el panorama es por demás complicado por los chantajes y condicionamientos del gobierno estadunidense, quien está muy lejos de “fortificarlo”.
Lo anterior viene al caso porque ayer fue clausurada la 18 cumbre de los BRICS, asociación de países que se han dedicado a sumar, mientras Estados Unidos lo único que hace es restar. El dirigente ruso Vladimir Putin resumió el avance y fortaleza de ese mecanismo: además de representar la mitad de la población mundial, el comercio interno dentro del grupo ya alcanza un billón 200 mil millones de dólares y representa un aporte de 40 por ciento del producto interno bruto global. “Nuestra organización seguirá colaborando con todos los socios internacionales con el fin de garantizar un desarrollo integral y sostenible; la complementariedad de sus economías es el principal recurso para el desarrollo de la asociación y sus integrantes pueden establecer relaciones económicas sin tener en cuenta las sanciones; se trata de que todos los países tengan oportunidades iguales e ilimitadas para el crecimiento social y económico, en un orden mundial multipolar más justo”.
Las rebanadas del pastel
Hagan sus apuestas: las autoridades de Irlanda del Norte (Michelle O’Neill), Escocia (John Swinney) y Gales (Rhun ap Iorwerth) se reunirán para impulsar su independencia del Reino Unido, otro imperio que se desmorona.
Twitter: @cafevega
Las rebanadas del pastel




