Israel López Monsivais
Pensar que el dinosaurio está muerto para 2018 es un grave error. Al contrario, salió fortalecido –por el momento– de su XXII asamblea nacional. Agustín Basave, escribió en su último editorial que ahora enfrentamos a un zombi que buscará dividir, evitar el Frente Amplio Opositor, frenar a AMLO, atomizar el voto y simular algún candidato independiente. (http://www.eluniversal.com.mx/columna/agustin-basave/nacion/el-edomex-los-zombis-y-el-2018).
Debemos reconocer que Enrique Peña Nieto, primer priísta del país, demostró oficio político para sacar la asamblea a su gusto. Abrió la baraja de presidenciables, mantiene el control del partido y designara al candidato presidencial tricolor. Concibo, pues, que este conclave no fue democrático. Votación a mano alzada sin acceso a los documentos, inexistente discusión de los delegados que asistieron a la Ciudad de México.
Penetremos en la asamblea. La dirigencia hizo uso de la crisis venezolana para la política interior, Ochoa Reza no entiende que son procesos distintos. Se definió al Partido Revolucionario Institucional como socialdemócrata, o sea, los gobiernos neoliberales de 1983 a 2000 y de 2012 a la fecha han sido una ilusión óptica. Rosa Luxemburgo se ha de estar revolcando en su tumba al escuchar a un partido ultraneoliberal definirse como socialdemócrata. El dirigente priísta podría leer La cuarta socialdemocracia, Agustín Basave, para informarse un poco.
El presidente del partidazo advirtió que combatirían el populismo autoritario. Haré dos breves anotaciones sobre este comentario. Primero, el populismo nacionalista caminó históricamente de la mano del Revolucionario Institucional. Segundo, durante las décadas que gobernaron en el siglo XX efectuaron una democracia autoritaria en palabras del investigador Lorenzo Meyer. ¿No se están mordiendo la lengua cuando critican al populismo autoritario?
Los principales cambios a los estatutos fueron: eliminación de requisitos a candidatos externos (diez años de militancia y haber ganado elecciones previas), candado a legisladores pluris que no podrán reelegirse (el INE dará atrás a esta modificación al ser inconstitucional) e inclusión de 30 por ciento de candidatos jóvenes –hasta 35 años–.
Observemos que la eliminación de los famosos candados le abre la puerta a Aurelio Nuño Mayer, José Ramón Narro y José Antonio Meade Kuribreña. Pero preguntémonos: ¿es el secretario de Hacienda el candidato de Peña Nieto para 2018 o de las elites? Meade Kuribreña es el simpatizante priísta más acorde al ideario panista, la continuidad del modelo económico, el candidato de la hegemonía neoliberal, el funcionario que daría continuidad a las reformas estructurales.
¿Cuál es entonces la diferencia entre el PRI y PAN? Ambos son conservadores, le están dando la espalda a sus estatutos y han sido aliados en el proceso de implementación del neoliberalismo en México. Por eso, desde mi punto de vista la elección de 2018 es sobre modelos de estado: continuidad de las políticas neoliberales o darle una vuelta de tuerca al modelo político, económico y social.
Quisiera añadir la participación de políticos potosinos en la XXII asamblea. José Ramón Martel López, dirigente de Alianza Generacional, fue el que propuso la eliminación de los candados. Como anotación recordemos que trabajó como asesor político para Meade Kuribreña ¿Coincidencia, traje a la medida u orden directa de Los Pinos?
Martel López declaró en entrevista para el Semanario Express sobre las reformas estatutarias: “es un paso importantísimo hacia una nueva etapa; es la oportunidad de refrescar a la institución con liderazgos que aporten credibilidad” (http://www.elexpres.com/2015/nota.php?story_id=145936) ¿Qué pasará con los cuadros jóvenes y la militancia? Ante la ausencia de credibilidad se les desecha, ahora trabajarán para los candidatos externos sin trabajo partidario.
Al preguntarle al ex diputado federal si busca algún otro cargo contesto: “nunca me ha obsesionado un cargo público. Quien presentó la iniciativa ciudadana fue tu servidor, es un triunfo de un potosino para toda la sociedad mexicana”. Tarde o temprano se le pagará su trabajo político en la asamblea, sea con una diputación plurinominal o algún cargo público.
Prosiguiendo con el tema: el presidente del Comité Directivo Estatal de San Luis Potosí, Martin Juárez Córdova, anunció que es inminente que la candidatura a la alcaldía de la capital la encabece un ciudadano externo, es decir, alguien que goce de buena reputación y le compita a la figura de Ricardo Gallardo Juárez (http://www.elexpres.com/2015/interactiva.php?id=554).
El futuro del Revolucionario Institucional es preocupante para sus simpatizantes y militantes: no son mayoría en el Congreso local, la zona metropolitana es gobernada por el PRD y los escándalos de corrupción los persiguen. En 2018 podrían perder representación en el Senado, diputaciones federales y distritos locales. El Movimiento de Regeneración Nacional irrumpirá en la política potosina impulsado por la fuerza de López Obrador y la gallardía acrecentara su poder. Por lo tanto, tendremos una entidad más plural.
Aguijón: Ricardo Gallardo Juárez, presidente municipal de SLP, ha puesto a operar a sus regidores para que dilaten la votación del fuero. ¿A qué le teme el alcalde potosino? La capital debería ser vanguardia en estos temas.
Twitter: @francotiradort1





