María Elena Yrízar Arias
En el trascurso de la última semana predominó el sentimiento generalizado de la inseguridad, que se dio desde luego como una reacción lógica a la difusión de los diversos actos delictivos dados a conocer en los medios de comunicación y redes sociales, como balaceras, muertes, desapariciones de algunas menores, muerte del líder de la CNC de El Naranjo, entre otras muestras de inseguridad que produjeron en las redes sociales una psicosis generalizada, con sentimientos de tristeza, angustia y miedo que se da en un colectivo de personas donde se advertía en esas redes de diferentes hechos del enfrentamientos con armas de fuego en varias partes de la ciudad.
Como los ciudadanos se sienten sumamente irritados por los signos de inseguridad que perciben en el ambiente, se manifiestan enojados contra las corporaciones policiacas o contra el gobierno, ya que perciben una falta de responsabilidad de parte de las autoridades en su manera de actuar con el objetivo o fin de garantizar a seguridad pública. Al respecto, el gobernador Juan Manuel Carreras López consideró que el mal uso de las redes sociales es lo que ha provocado confusiones y falsas alarmas entre los potosinos, en especial en el renglón de la seguridad pública.
Resulta humanamente entendible que el miedo se dio como consecuencia de la percepción de esa realidad social y que produce muchas reacciones. La expectativa de todos es que vivamos en paz, tranquilos, seguros y contentos.
Ayer mismo, Juan Jesús Priego Rivera, en su calidad de vocero del arzobispado de San Luis Potosí, señaló que la ciudadanía debe exigir a sus autoridades un San Luis pacífico, y esto no debe molestar, puesto que se está exigiendo algo justo, como es el que se le garantice a los habitantes del estado que cuando salgan de su casa puedan volver a la misma sin ningún tipo de incidente. Asimismo, dijo que las autoridades no deben ocultar cifras ni decir que no pasa nada, pues es necesario que se reconozcan los hechos que se dan, “la iglesia tiene una gran esperanza de que estos hechos que han venido, no solamente a sorprendernos sino también y desanimarnos, puedan ser tomadas las riendas de la seguridad a todos los niveles” véalo en https://lajornadasanluis.com.mx/politica-y-sociedad/pide-arzobispado-la-ciudadania-exiga-seguridad-autoridades/
Lo curioso de ese exhorto es que, siendo Priego Rivera el vocero oficial de la Iglesia, no lo haya hecho a las autoridades a nombre de la Iglesia misma, sino que sólo exhorta a la ciudadanía a que exija al gobierno, pero él pareciera deslindarse de ello. La exigencia de un San Luis en paz debe ser de todos.
Ayer, en una conferencia de prensa realizada en la capital estatal, se dio a conocer la detención de 16 personas que serían posibles causantes de la crisis de inseguridad en el estado.
Ante la problemática de las desapariciones de las mujeres, hay manifestaciones callejeras de inconformidad social, ya que inclusive los datos de las autoridades difieren de los que manejan los familiares de las desaparecidas, aunque el procurador de justicia diga que esas mujeres simplemente se van de sus casas porque ellas así lo quieren, aunque dudo que eso haya querido la chica que atropellaron dándole muerte el domingo pasado.
En esta situación de la psicosis de inseguridad, la Asociación de Abogados Potosina se ha visto lenta, aunque ayer haya dicho el presidente de la asociación que le ha exigido al gobernador informes y resultados de esa problemática. Bueno, son tantas las opiniones, que el presidente estatal del PRI, Martín Juárez, califica de satisfactorios los resultados en materia de seguridad. Aunque otros tengan más que miedo por la inseguridad.
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