Moramay Micalco

No vamos a la calle para incidir en la política, caminar con nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestras emociones en sororidad es ya una incidencia política. Transformamos el espacio citadino con nuestro paso acompañado, con nuestra voz sintonizada con las mujeres desaparecidas, violentadas, acosadas. No vamos con la esperanza de ser escuchadas, sabemos que nuestra voz invade el aire que respira la ciudad, y aunque no se desee estamos ahí contagiando libertad a las voces calladas, tal vez un día esas voces surjan como capullos vacíos revestidos de colores en vuelo, vertidos por sus pies, sus bocas, sus manos y sus ojos recién nacidos. Una pancarta, nuestra extensión de manos vertidas hacia el infinito construyendo verdades no dichas por otros e imposibles de silenciar: ¡Ni una más!, nuestra exigencia, nuestro grito.

Los periódicos de mañana no serán los mismos si un día antes estuvimos juntas en la calle. Dirán lo que quieran decir, sabemos muy bien de sus dueños, mas las imágenes de nuestras pancartas hablarán más. Los cuerpos reunidos por un dolor común celebran la posibilidad de ser delante de otras mujeres y hombres, de tener una opinión expresada con nuestro cuerpo caminando por las calles de la capital potosina, por nuestros pasos al son de los tambores y nuestra mirada conectada al cosmos cuando vemos el sol entre nubes que se asoman en el ocaso de la tarde y una estrella que aparece en el horizonte delante de nuestra palabra liberada. De ser una tarde linda de paseo hacemos un espacio nuevo, vacuidad llena de vibraciones en el ocaso, estructuras testigas, árboles, adoquines, monumentos de cantera que se cimbran ante nuestro paso. Las voces patriarcales callan, nos observan, somos amenaza al “orden” por eso quieren minimizar nuestra presencia diciendo que sufrimos de psicosis y que somos “trolls” pidiendo seguridad. Su ceguera es un insulto a las miles de mujeres desaparecidas, acosadas, violentadas y vejadas en los caminos y las calles de este país. Son ciegos que no quieren ver y eluden su responsabilidad de cara a las miles de ciudadanas que han sido violentadas, de cara a las que en la calle seguimos trasladándonos de un lugar a otro para cumplir con nuestros compromisos cotidianos.

Somos muchas, somos más, desde dentro la transformación se gesta en cada cuerpo que en la plaza pública se manifiesta. Política, una palabra que se ha ido vaciando de contenido por la acción de gentes que han traicionado su cometido en encargos públicos: asegurar el bien común. Política, nuestra acción la llena de sentido, no hacemos estrategias colectivas, somos colectivas realizando estrategias políticas.

Toda acción por el bien común, ya es política. Un aula también es un espacio político, no queremos incidir en la “política” de siempre, hacemos política en el debate, en la preocupación por el bien común de todas y todos, transformamos la realidad desde dentro cuando juntas soñamos, nos movemos, nos deshacemos de las creencias patriarcales para abrir paso a la libertad de ser las que somos; cuando juntas en la calle caminamos de cuerpo entero, sin divisiones ni fragmentaciones, cuando juntas hechas pancartas como extensión de nuestras manos, elevamos la voz en sintonía y con la mirada en el cosmos el espacio de la ciudad transformamos. Somos cuerpo y política hacemos en el espacio público que transforma las miradas y las prácticas de nuestros pueblos. ¡Ni una más! Exigimos respeto a nuestros cuerpos, exigimos justicia delante de la vejaciones a miles de mujeres, exigimos seguridad para todas las mujeres en todos los trayectos de este país que en lugar de llamarse México podría llamarse Asvemu (asalto, vejación y muerte), un país que se ha vuelto una amenaza para las mujeres en cualquier recodo de miles de calles. Exigimos libertad de tránsito con seguridad y respeto para realizar nuestros compromisos cotidianos. ¡Ni una mujer desaparecida más! ¡Ni una mujer acosada más! ¡Ni una mujer violentada más! ¡Ni una mujer vejada más!

“La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste”, reza nuestra Constitución. Exigimos el cumplimiento de este derecho como pueblo de mexicanas y mexicanos ¡ni una más!

Reloj Actual - Hora Centro de México