- FMI: energía y crecimiento
- América Latina, complicada
Carlos Fernández-Vega
Una vez más, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, desempolvó su destartalada bola de cristal sólo para decir que el “gran acuerdo” entre Irán y Estados Unidos resulta “por demás positivo”, aunque, como siempre, la realidad trasciende el discurso, porque, dijo, “las repercusiones sobre el abastecimiento mundial de energía tardarán en disiparse”.
De entrada, habrá que ver la “solidez” y alcance reales de dicho “gran acuerdo”, en el entendido de que tradicionalmente es la propia Casa Blanca en violar, de inmediato, este tipo de “convenios”, siempre boicoteados por Israel, con el genocida Benjamin Netanyahu a la cabeza, al que nadie parece estar interesado en meter en cintura.
Dice Georgieva que “cuanto antes se resuelva, mejor, sobre todo porque el suministro petrolero tardará en recuperarse dado el importante daño a la infraestructura” en el Golfo, lo que elevó los precios internacionales por arriba de 100 dólares por barril. Aun así, “el anuncio del alto el fuego es bienvenido”, según dijo.
Eso, por el lado del mercado petrolero, pero en materia de crecimiento económico (no se diga en el plano social) el panorama –con o sin crisis en Medio Oriente– es desolador, por mucho que la funcionaria del FMI le eche ganas al decir que “la economía mundial parece resistir en general y sus dos motores, Estados Unidos y China, registran un sólido dinamismo”.
Sin embargo, ese “sólido dinamismo” ha sido desmentido por el propio FMI, pues en su más reciente análisis sobre la situación económica global advierte sobre el raquítico crecimiento que se observa, con tendencia igual de flaca para los años venideros. En abril, el Fondo había rebajado las proyecciones de crecimiento mundial debido al impacto de la guerra (en el escenario “más grave”, estimaba que el crecimiento mundial caería a 2 por ciento y la inflación crecería por arriba de 6 por ciento), y uno de sus enfoques es América Latina y el Caribe.
¿Qué decía el FMI sobre el futuro de la patria grande? Va, pues: la guerra en Medio Oriente está teniendo importantes ramificaciones en la región. Los países se están viendo afectados por cambios en las condiciones financieras y en los flujos de capital a escala mundial por vaivenes en la aversión al riesgo de los inversionistas y por marcadas fluctuaciones de los precios de las materias primas. Dada la diversidad de las economías de la región, los efectos de este cambiante entorno mundial variarán considerablemente de un país a otro.
Los países productores de crudo se están beneficiando de los elevados precios petroleros. La escalada de los precios de las materias primas está incidiendo positivamente en sus balanzas de pagos, promoviendo el crecimiento y aliviando las finanzas públicas, aunque también se enfrentan a condiciones financieras más restrictivas. En general, muchos de estos países tenderán a obtener beneficios económicos netos, pero incluso en ellos, los grupos más vulnerables se verán duramente golpeados por el encarecimiento de la energía y los alimentos.
En otras naciones, la historia es muy diferente. El conflicto tiene repercusiones económicas claramente negativas tanto para la actividad como para la población, pese a numerosos esfuerzos concertados por aumentar la proporción de electricidad generada por energías renovables: las economías caribeñas que dependen del turismo probablemente sean las más afectadas. Tienen una deuda elevada y sus considerables importaciones netas de energía ascienden en promedio a cerca de 6 por ciento del producto interno bruto.
América Central no está mucho menos expuesta a los altos precios de la energía y, en algunos casos, su capacidad para adoptar políticas de mitigación está restringida. Además, los países con fuertes déficits en cuenta corriente y que dependen del financiamiento internacional –incluso los que sean exportadores de energía– enfrentan mayores costos de financiamiento y acceso reducido a los mercados, ya que la guerra aplaca el apetito de riesgo entre los inversionistas. El impacto en la actividad económica variará mucho de un país a otro, pero el efecto inflacionario afectará a todos, lo que hará pasar apuros a las familias con menor capacidad para acceder a los artículos de primera necesidad más caros.
Pero qué más da si el mundo está patas para arriba, si Kristalina Georgieva está contenta.
Las rebanadas del pastel
Trump y su pandilla han cometido cualquier cantidad de atrocidades para desviar la atención, pero no lo evitará: el contenido de los archivos Epstein comienza a divulgarse, y de ahí a la cárcel por pedófilo.
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