Israel López Monsivais

La Universidad potosina fue creada en 1923 mediante el decreto número 106 expedido por el gobernador Rafael Nieto, en su numeral primero se señala como autónoma del Estado. Es la Universidad Autónoma de San Luis Potosí el orgullo de los potosinos y de su gran comunidad universitaria que la han posicionado como una de las mejores del país.

En un claro acto de ignorancia constitucional y del conocimiento de las organizaciones públicas del Estado dos impresentables diputados locales utilizaron el pasado jueves 10 del presente la máxima tribuna del Congreso local para violentar la autonomía de la máxima casa de estudios de la entidad potosina. Al ligar a los actores que se vieron involucrados en los últimos hechos todo indica que un oscuro grupo externo a la UASLP tenía la clara intención de desestabilizar la próxima elección o reelección del rector.

Me explico: el arquitecto Manuel Fermín Villar Rubio manifestó públicamente su intención de presentar su candidatura a la reelección por otro periodo que le permita la normativa interna de la Universidad. Todo indicaba que sin complicaciones lograría el consenso con los miembros del Consejo Directivo representados por los consejeros maestros y alumnos de cada facultad.

El clima se comenzó a enrarecer con la rueda de prensa que dio el presidente de la FUP, Guillermo Rivera Morales, el 9 de marzo del presente. Proponiendo realizar una consulta abierta en cada facultad, escuela y coordinación para preguntar a los estudiantes su sentir respecto con la elección de rector y directores, alegando que quiere que la Universidad se abra a la democracia.

Y como indicaba el guion del plan en contra del rector Villar Rubio aparecieron dos actores desde el Congreso local el jueves 10 del mes y año en curso violentando la autonomía con sus intervenciones al concluir la sesión ordinaria. Tal parece que los cálculos les salieron mal, ya que la comunidad universitaria se solidarizó con sus autoridades y en defensa de la autonomía de la UASLP.

Los días subsecuentes han sido en repudio a las declaraciones de los diputados locales Sergio Desfassiux Cabello y Gerardo Serrano Gaviño. Primero un desplegado firmado por todos los directores de las diferentes entidades académicas publicado en los principales periódicos refrendando la autonomía. Segundo la opinión generalizada de la comentocracia reprobando la palabrería hiriente a la comunidad universitaria por parte de los legisladores.

Tercero la manifestación de varios centenares de alumnos en la plaza de Fundadores en defensa de la autonomía; paralelamente la lectura de un comunicado de prensa desconociendo la dirigencia de la FUP firmado por los consejeros alumnos de las facultades de Medicina, Agronomía, Ciencias de la Comunicación, Ciencias Químicas, Contaduría y Administración, Economía, Enfermería, Ingeniería, Ciencias de la Información, Estomatología, Hábitat y la preparatoria de Matehuala.

Es un claro contrasentido que miembros del Poder Legislativo exijan transparencia cuando son uno de los organismos más opacos en el manejo de los recursos públicos. Desfassiux Cabello se ha dedicado a insultar al clero, periodistas, empresarios y ahora la UASLP. Serrano Gaviño desde su llegado ha operado a favor de los empresarios que impulsan su proyecto político.

¿Qué legitimidad ideológica puede tener el Chilito Serrano cuando siendo diputado del PVEM votó a favor de una iniciativa taurina? ¿Con qué moral Desfassiux se sube a tribuna exigiendo procesos transparentes cuando comprueba sus gastos con empresas fantasmas? ¿Acaso en la capacitación que les dieron en el inicio de la Legislatura nos les explicaron qué es un organismo autónomo?

En conclusión: las infortunadas declaraciones nacidas de la ignorancia de los vergonzosos representantes potosinos unió a la comunidad universitaria en defensa de la máxima casa de estudios. Espero que a los diputados les sirva de lección práctica, ya que a la distancia brillan por su falta de preparación académica.

Twitter: @francotiradort1

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