- Latinoamérica: tarea inmediata
- Hiperfascismo y antidemocracia
Carlos Fernández-Vega
No es gratuita la advertencia de Gustavo Petro sobre la inmediata “tarea” de los pueblos latinoamericanos: “impedir que el hiperfascismo se apodere de Latinoamérica”, como ya sucedió en al menos ocho países sudamericanos (más el artero ataque a Venezuela, made in USA, y la imposición de Delcy Rodríguez, una “mandataria” a modo) y en algunos centroamericanos, en los que sus “presidentes” (todos golpistas y títeres de la Casa Blanca) llegaron al poder mediante “métodos” abiertamente antidemocráticos e ilegales (CIA, Cerimedo, Negre and company), con el objetivo de influir, condicionar, desinformar, mentir e inclinar –con una inyección multimillonaria– la balanza del voto ciudadano a los intereses de la ultraderecha.
Por cierto, uno de esos “mandatarios”, el fascista Jair Bolsonaro, está preso por intentar un golpe de Estado en Brasil, pero uno de sus hijos, Flavio, ahora es candidato a la presidencia de esa nación, utiliza los mismos recursos antidemocráticos e ilegales para lograr su objetivo y sigue la ruta del padre, aunque ya los brasileños conocen el “truco”, por lo que es de esperar que no se dejen engañar una vez más, como sucedió en las elecciones de octubre de 2018. Y los siete “presidentes” sudamericanos restantes, más los centroamericanos, deben terminar en la cárcel.
El ex presidente colombiano dijo a La Jornada (Miguel Ángel Velázquez): el proceso de robotización, en el que está implícita la inteligencia artificial, “nos lleva necesariamente a un fascismo, porque la lógica descubierta hace dos siglos es que se va a entrar en una crisis en la que se va a producir mucho y se va a demandar poco, y aunque siempre ha habido crisis de sobreproducción, hoy lo vivimos en una escala gigantesca que nunca se había visto y entonces la pregunta es: ¿cómo controlar a la humanidad para que no se vuelva insurgente? Pues no hay más que un hiperfascismo, control policial, misiles, genocidio; puede ser el holocausto humano y la barbarie, para ponerle un nombre”.
Se refirió a los recientes comicios en su país: “Hay una situación muy difícil, porque el actual mandatario es ilegítimo, además de ser ciudadano de Estados Unidos que jura obedecer, antes que al pueblo colombiano, al gobierno de Trump, y eso nos vuelve automáticamente una colonia y al presidente un virrey elegido por Trump, no por el pueblo. Abelardo de la Espriella fue el abogado de los paramilitares, que eran el grupo narcotraficante más grande de Colombia. Los estafó, tuvo que refugiarse en Estados Unidos; allá se volvió abogado de narcos en Miami. En las elecciones de Colombia, La Derecha Diario participó con el socio de Cerimedo, Negre (quienes lo hicieron en los comicios de Argentina, Bolivia, Chile, Perú y algunos más), así que no es un caso sólo colombiano: es un asunto que tiende a volverse global y que está dirigido por un centro de poder privado, también de escala mundial, cuyos dueños son multimillonarios, dueños de la inteligencia artificial y las redes. Así asoma el tecnofascismo, el hiperfascismo”.
Fernando Cerimedo (embarrado en todos los “triunfos” electorales de la ultraderecha, como Negre) está preso por intento de homicidio de su pareja embarazada. También por enriquecimiento ilícito, tráfico de combustibles, presunta asociación con el narcotráfico y lo que se acumule, mientras sus “clientes” intentan, fallidamente, lavarse las manos y desvincularse de ese par de operadores, aunque cada día que transcurre surgen más y más pruebas sobre el fraude digital y la ilegal llegada al poder de sus beneficiarios, como Javier Milei, José Antonio Kast, Rodrigo Paz, Keiko Fujimori y Abelardo de la Espriella.
Ese nefasto personaje (de la mano de Negre y La Derecha Diario) es uno de los principales operadores del fraude digital, la desinformación y las campañas sucias, pero más allá de su descarada liga con la CIA, el punto a investigar y denunciar es: ¿quiénes financian los golpes cibernéticos y toda la basura que divulgan, y de dónde sale el dinero? El flujo de recursos parece inagotable, pues no se limita a las redes sociales y la compra de bots y trols, sino que incluye jugosas cantidades de dinero a no pocos medios de “información”, impresos, televisivos y radiales en los países que terminan con un “presidente” impuesto. De entrada, claro está, hay que mirar a la Casa Blanca y al Departamento de Estado.
Las rebanadas del pastel
Por cierto, Javier Milei viajó a Chile para participar en el Foro Madrid (organizado por el partido fascista Vox y el abyecto Santiago Abascal) y ahí reivindicó a la dictadura de Pinochet, al tiempo que celebró “el derrocamiento del comunista Salvador Allende”. Asco.
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