Luis Ricardo Guerrero Romero

… cuando lo veo respirar, sobre todo cuando respira de modo normal y no agitadamente, vuelvo a pensar: eso es un gesto de Dios. Como todo ser viviente que posee un aparato respiratorio, como todo aquel que requiere de aire para vivir, así es el amor por la vida. Amar la vida es amarla con los otros, ya sean humanos o animales, todos estos respiran y son un gesto de Dios. A veces la respiración se agita, se vuelve un poco acelerada, pero eso es cuando hay múltiples emociones. El corazón se inquieta y exige más poder, más aire, más de ese gesto celestial. Efectivamente eso deja de suceder en la medida en que respiramos con mejor ritmo, el corazón se nos apacigua, se nos hace más gesto divino.

Todo nuestro cuerpo, hasta el último cabello y la primera de las uñas tiene una energía integrada a nuestro ser. La respuesta es que somos gesto del creador. En los animales es más inmediato verlo, porque en ellos no se oculta el compromiso, son enteramente ellos con los humanos. La mirada de un perro al hombre sensible y sin prejuicios, le revela también un gesto de la omnipotencia celestial. No es ocasional el saber el sentido teatral o imitativo de las primeras civilizaciones, las cuales para poder socializar gesticulaban, imitaban, dramatizaban lo que en su entrono había. De tal suerte que para todo nuevo ser, el crecimiento es nulo, si éste no recibe estímulos, gestos de algún emisor. Así, cualquier mortal, quedará sólo en el escenario efímero si no se ve correlacionado con los gestos del Supremo.

Recordemos por ejemplo las ideas de Klages (filósofo y químico del XX), quien indicó que “las expresiones en todas sus formas son manifestaciones de realidades anímicas”. Por lo cual apuntar: eres gesto de Dios, nos sitúa a reflexionar, sobre esas manifestaciones anímicas que en nuestro propio ser conviven. Ya pues retomando las líneas anteriores del sentido nato de imitar el gesto de los otros en comunicación existe la cinésica que estudia la comunicación no verbal o en movimiento, es decir, actitudes: gestualidad. Para algunos la base del teatro.

La palabra gesto tiene una identidad con el sentido de copiar, pero también de desear: gestio scire omnia (ardo en deseos de saberlo todo). Asimismo, del latín gestus nos dice sobre la idea de ademán, movimiento. La idea de gesto (desde la raíz latina: gero: contener, llevar) es similar a la idea de la palabra griega φερο (fero: llevar). El gesto es eso que concita a algo para decir algo. Así, podemos decir que la palabra gesto, es un gesto de divino, pues hasta la palabra o el llamado en el caso de los animales es un gesto de que algo está por arriba de todo lo que deseamos saber, de que eres un gesto de Dios.

l.ricardogromero@gmail.com

Reloj Actual - Hora Centro de México