Clara Zepeda
Ciudad de México. El fortalecimiento del peso mexicano se está agotando, al acercarse nuevamente a las 18 unidades por dólar, debido a que el ‘carry trade’ ahora está jugando en su contra y a que el dólar se ha fortalecido.
La divisa mexicana registró este lunes una depreciación diaria de 1.34 por ciento, equivalente a 23.73 centavos ante su similar estadunidense, para cerrar en 17.9445 pesos por dólar spot, su peor nivel desde el 30 de marzo, cuando cotizó en 18.1253 unidades por dólar en el mercado interbancario.
De acuerdo con datos del Banco de México (BdeM), el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.9550 unidades y un mínimo de 17.8080 unidades. Por lo que se acercó nuevamente a los 18 por dólar, nivel que dejó a finales de marzo del presente año.
La moneda mexicana que llegó a ganar 6.2 por ciento frente al dólar en el acumulado del año hasta el 4 de septiembre, cuando se ubicó en 16.8912 unidades por dólar spot. Al cierre de ayer, registró una ligera apreciación de 0.4 por ciento en lo que va de 2026.
El ‘Carry Trade’ está jugando en contra
El peso mexicano continuó presentando presión después de las pérdidas de las últimas dos semanas, en un entorno donde persisten las expectativas de una Reserva Federal (Fed) más restrictiva y un diferencial de tasas México-Estados Unidos más estrecho, tras la decisión del Banco de México de mantener la tasa de referencia en 6.5 por ciento.
El carry trade, —que es una estrategia de pedir prestado o vender una moneda que paga tasas bajas y comprar otra que paga rendimientos más altos, por lo que la ganancia es el diferencial entre ambas—, logró aumentar la demanda por pesos, lo que provocó la apreciación de la moneda.
Así, cuando desaparece ese atractivo spread, la demanda de pesos baja y la probabilidad de depreciación aumenta.
Además, el retroceso en las posiciones netas especulativas del peso en el Chicago Mercantile Exchange (CME) sugiere una menor confianza o, al menos, una postura más cautelosa hacia el peso en el corto plazo.
Mientras tanto, el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, presenta un avance de 0.22 por ciento, a 100.930 unidades, impulsado por las presiones inflacionarias.
Así, el peso, al igual que las divisas de economías emergentes, operó bajo presión vendedora frente al dólar, a medida que persiste el sentimiento de nerviosismo.
Bonos, petróleo y acciones
Las tensiones inflacionarias trasladan la presión a los intereses de la deuda. Los costos de financiamiento vuelven a tantear nuevos máximos. La rentabilidad exigida al bono a 10 años de Estados Unidos superó el 5.24 por ciento. En Europa, el bono alemán cotizó en 3.6434 por ciento.
Mientras que los precios del petróleo siguieron sin ceder.
Ante la reacción de preocupación de los mercados al rechazo del presidente estadunidense Donald Trump de un plan presentado por Irán para reabrir en un plazo de siete días el estratégico estrecho de Ormuz, donde el tráfico sigue prácticamente paralizado, los precios del petróleo mostraron una fuerte volatilidad este lunes.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en noviembre, subió un 0.92 por ciento, hasta 105.28 dólares. En tanto, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, ganó un 0.21 por ciento, hasta 92.60 dólares.
Los precios del petróleo oscilaron al compás de los anuncios sobre posibles conversaciones entre Washington y Teherán.
Los mercados accionarios operaron con sesgo negativo, presionados por el repunte de los precios del petróleo y el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadunidense, en un entorno donde se redujeron las expectativas de una pronta solución al conflicto entre Irán e Israel.
El Nasdaq cedió 0.92 por ciento, hasta los 26 mil 820.38 puntos; mientras que el S&P 500 y el Dow Jones retrocedieron 0.77 y 0.67 por ciento, respectivamente.
Los inversionistas mantienen cautela ante la publicación de indicadores de inflación y empleo en Estados Unidos, que podrían confirmar una economía aún resiliente, pero con presiones de precios.
Por su parte, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 0.07 por ciento, a 64 mil 944.41 enteros. Aunque las acciones de Alsea repuntaron 3.01 por ciento; las de Chedraui, 1.20 por ciento; o las de Carso, 1.58 por ciento, la caída de Peñoles, 1.07 por ciento; Banorte, 1.01 por ciento, principalmente.







