Carlos López Torres
Cumplida a cabalidad la regla de oro del viejo sistema de cubrir la espalda a quien se va, la oferta de renovación de ilusiones de los nuevos funcionarios pareciera tropezar con las inercias propias del agotado modelo gubernamental.
Por lo que hasta ahora se puede apreciar, el primer año de gobierno del doctor Juan Manuel Carreras López no sólo no ha logrado abatir los pendientes heredados de la pésima administración de su antecesor, sino que acopia ya sus propios problemas de diversa temática.
Sin duda, el que más alto grado de dificultad ha presentado para la nueva administración, tiene que ver con la no aceptación de que la inseguridad en el territorio potosino es real, que va en aumento y que consecuentemente no existen estrategias a corto y mediano plazo, por lo que la solución al problema se aprecia lejana.
El consenso sobre la ineficiencia e ineficacia de las autoridades responsables de garantizar paz y tranquilidad a los pobladores de la entidad abarca a los más diversos sectores de la sociedad, quienes claman abiertamente el concurso más amplio de autoridades federales, ante la constante que significa el aumento inocultable de la violencia en la entidad con su cauda de ejecuciones, robos domiciliarios y de autos, secuestros y muertes tumultuarias a cargo del incontrolable pandillerismo armado en expansión.
No sólo eso, sino que la composición y presencia de malos elementos en las corporaciones encargadas de la seguridad pública, lejos de abonar a la tranquilidad se han ido convirtiendo en multiplicador de infracciones a la ley vía su actuación contraria al respeto de los derechos humanos, mediante la práctica de la extorsión, la tortura y la arbitrariedad frente a la ciudadanía.
Empero, la cosa no para ahí, uno no deja de sorprenderse cuando se entera por medio de los transportistas materialistas que han mantenido bloqueada la planta en construcción de BMW, en Villa de Reyes, que la empresa Axioma debe una gran cantidad de dinero a los cerca de 400 trabajadores del volante, aunque el gobierno, según afirman los dirigentes de los transportistas, ha depositado ya 16 millones de pesos a la empresa en cuestión sin la supervisión correspondiente, se entiende, de la tolerante administración de Carreras López. ¿Quiénes serán los empresarios de Axioma?
Por su parte, pobladores de La Noria de San José también son víctimas de la incapacidad del gobierno del estado para hacer valer los acuerdos o convenios institucionales que bajo sus auspicios pactan ejidatarios con empresas, como es el caso de la inmobiliaria American Industries, quien intenta dar madruguete a los propietarios que se han visto obligados a protestar, bloqueando la carretera 57.
Otros botones se dejan ver en otros ámbitos como el relacionado con los caminos y carreteras estatales en desastre, en el sector educativo y de la salud que acumula recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos; o el caso más reciente relacionado con la práctica del periodismo y la persecución a la libertad de expresión en aumento, sobre todo durante 2015-16.
¿Qué otras sorpresas nos depara el sexenio?




