Juan Becerra Acosta

Mientras la oposición sigue peleada con la realidad, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rindió ayer martes primero de septiembre su segundo Informe de Gobierno con datos, no con relatos. Y ese es, precisamente, el problema para quienes prefieren la ocurrencia a la cifra. Desde el Patio de Honor de Palacio Nacional, la Presidenta informó lo que a la mayoría de la oposición le cuesta reconocer: 

El salario mínimo mensual llegó a 9 mil 282 pesos, con un incremento acumulado de 154 por ciento en términos reales; la recaudación fiscal creció 485 mil millones de pesos respecto a 2024, y los homicidios dolosos cayeron 51 por ciento desde el inicio de su gestión. No son adjetivos, son números que las propias encuestadoras –incluidas las que no simpatizan con la 4T– tienen que admitir. 

Anunció además 30 mil nuevas plazas para la Guardia Nacional, la consolidación de los 25 polos de desarrollo del Plan México y 3 mil 760 millones de dólares en inversiones ya aprobadas. Ahí está Olinia, el primer vehículo eléctrico mexicano, en fase de producción, como recordatorio de que la soberanía tecnológica no es consigna, es proyecto. 

La aprobación que la derecha no puede explicar

A quienes durante años vendieron el cuento de que “el modelo iba a tronar”, la realidad les sigue quedando grande. 

La más reciente encuesta sobre la aceptación de la presidenta Sheinbaum, publicada ayer primero de septiembre, ubicó la aprobación presidencial en 68 por ciento, con los programas sociales como el rubro mejor evaluado. 

TResearch la colocó en 71.8 por ciento; MetricsMx, en 73. Ninguna encuestadora seria –ni siquiera las menos generosas con Palacio Nacional– la coloca por debajo de 65 por ciento. 

Compárese eso, como ha hecho Consulta Mitofsky, con lo que tenían en el mismo punto de su mandato Felipe Calderón (61 por ciento), Enrique Peña Nieto (48 por ciento) o Vicente Fox (45 por ciento). 

La pregunta que la oposición evita hacerse en voz alta es sencilla: si el proyecto fuera el fracaso que pregonan en sus chats de tías y tíos, ¿por qué dos de cada tres mexicanos siguen respaldándolo a casi dos años de distancia? 

Es cierto, y sería deshonesto omitirlo, que la inseguridad se mantiene como la principal preocupación ciudadana, con un repunte en la percepción negativa. Pero reducir 51 por ciento los homicidios dolosos no es un dato menor ni un maquillaje estadístico: es el resultado, sobre el que se debe seguir trabajando, de una estrategia que por primera vez separa la seguridad del espectáculo mediático que privilegiaron sexenios anteriores. 

Lo que viene

La presidenta Sheinbaum adelantó el enfoque del próximo Paquete Económico y defendió la continuidad de la inversión pública, en momentos en que Washington insiste en su vieja costumbre de actuar primero y explicar después. El mensaje hacia Estados Unidos fue claro: México dialoga, pero no se arrodilla. 

El Segundo Informe no fue un ejercicio de autocomplacencia; fue, sobre todo, la constatación de que gobernar con austeridad republicana y datos verificables sigue rindiendo frutos en la opinión pública, por más que a la oposición le urja creer lo contrario.

Reloj Actual - Hora Centro de México